Comercio
Comercio asegura que hay diálogo constante con establecidos
5 noviembre, 2014
Centros comunitarios ofrecen a jóvenes espacios para su sano desarrollo
5 noviembre, 2014

Partidos no se merecen ofensas de este tipo: Iglesia

Partidos

Samuel Estrada

Partidos

José Priego Rivera. Foto César Rivera

“Los partidos no se merecen una ofensa de este tipo”, dijo el vocero del arzobispado, Juan José Priego Rivera, luego de que la mañana de este miércoles las fachadas de las sedes estatales del PRD, PAN, PRI y Panal amanecieron con pintas de graffiti tachándolos, entre otras cosas, de “asesinos”, y reclamos en favor de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, desaparecidos en el estado de Guerrero.

Consideró que las demandas de las familias son legítimas y por supuesto tienen todo el derecho de hacer sus manifestaciones y de exigir a las autoridades, también la sociedad, porque en cualquier momento a cualquier persona puede sucederle una desaparición de este tipo, en ese sentido están en todo su derecho, pero esto no se puede hacer a través de pintas de graffiti en las sedes de los partidos.

Explicó que este tipo de acciones sólo crean en la sociedad un ambiente de turbulencia, de violencia y de polarización, que no se debe permitir. Lo que se debe hacer, agregó, es que la sociedad sea escuchada sin necesidad de tener que recurrir a actos de violencia, pues en la medida en que la población se sienta escuchada y tomada en cuenta, en esa medida no habrá necesidad de recurrir a actos violentos.

Puntualizó que los partidos políticos, a pesar de sus errores y sus aciertos, finalmente son parte de la sociedad o representantes de distintos sectores de la sociedad y no es necesario que se les hagan ofensas de este tipo; “hay otras formas, se tienen que abrir puertas al diálogo, el propio gobierno debe abrir las puertas al diálogo sincero de los reclamos sociales”.

Por último, Priego Rivera comentó que en un determinado momento la Iglesia católica puede ser un buen interlocutor entre la sociedad y los gobiernos, pero en este sentido se podrían abrir mesas de diálogo, sobre todo porque para la Iglesia este tipo de problemas que hieren profundamente a la sociedad son prioridad, se justifican el inconformismo, el reclamo, la necesidad de una explicación, pero nunca la violencia; no se debe de politizar una situación tan dolorosa como esta.

JSL
JSL