Jorge Torres
Con motivo de la Navidad, el arzobispo de San Luis Potosí, Jesús Carlos Cabrero Romero, emitió un mensaje para los potosinos, en donde señaló que “el nacimiento de Jesús nos muestra la humildad y la sencillez de Dios que se hace Niño para decirnos que no es el poder ni la vanidad, y mucho menos el pecado, el camino de la felicidad humana”.
Destacó que Jesús es un niño que llega pobre a este mundo, enseñando que la verdadera riqueza no está en el ambicionar, en el tener y aparentar, sino en el compartir con todos, y resaltó que Jesús no se encerró en su divinidad, no se aisló, sino que viene, nace, trae vida plena, y vuelve una vez más a llenar este mundo de justicia, de paz, de bondad, de ternura y de misericordia.
Manifestó que en esta Navidad todos debemos ser como Dios, es decir, hacernos niños capaces de dejarse amar por Dios, que todos sean hermanos, que exista el respeto, y que, sobre todo, haya humildad en los corazones buscando entre todos la paz: “hacernos como el Niño Dios: cercanos y caminando unidos, ayudando con la caridad de Dios a todos aquellos que vienen a nosotros pidiendo un servicio, pidiendo nuestra ayuda”, dijo.
Externó que si nos detenemos unos instantes y pensamos en un Dios que se hace niño en Jesús, en Belén, observaremos que en Navidad nos muestra hasta qué extremo nos ama Dios, porque viene a darle “vida a la vida humana”, y a la historia humana haciéndose uno con todos, de esta manera revela que no es un Dios alejado de sus hijos ni de lo que cada día se vive, sino que se compadece y viene a dar su misericordia, es decir, viene a consolar, a llenar de paz, de alegría y de ternura: “pongamos nuestro mayor esfuerzo a lo largo este nuevo año 2017 de que la Navidad no termine nunca”, concluyó.





