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Potosinos, desesperanzados con la situación económica para 2015

Fotografía: César Rivera.

padres de familia

Regreso a clases. Foto: César Rivera

Madres y padres de familia se mostraron desesperanzados con la situación económica que se avecina para 2015.

Un sondeo realizado a las afueras de cuatro instituciones de educación básica ubicadas en el Centro Histórico dejó entrever la incertidumbre con la que comienzan la segunda mitad del ciclo escolar ante el panorama económico que dio inicio con incrementos en gasolina, alimentos y tarifa del transporte público.

Los 10 padres de familia que accedieron a hablar con este medio admitieron que las dificultades más graves aún no han sido evidentes; sin embargo, expresaron que el panorama al que se enfrentarán para sacar adelante a su familia en temas de alimentación, transporte y pago de servicios básicos resulta poco alentador.

El precio del transporte público es uno de los gastos más fuertes que hacen las familias, como señaló Mónica Hernández, ama de casa y madre de tres hijos, quien comentó que “ya lo teníamos todo medido, no gastábamos tanto en camiones y ahorita sí es más; como que nos apretamos un poquito más para completar”. Asimismo, refirió que su familia se ha visto en la necesidad de recurrir a ahorros para completar.

Además de incrementar los ingresos que destinan al transporte, las familias potosinas también se han visto obligadas a reorientar los ingresos para ajustar el pago de servicios, lamentó Griselda Calvillo, quien expuso que su familia ha llegado a tomar medidas como “no siempre comer carne, sino un poco menos para guardar para los camiones”.

Las afectaciones económicas no se limitan al desplazamiento, sino a también alcanzan aspectos básicos como la alimentación. Madres de familia dijeron verse en la necesidad de reducir el número de veces a la semana en que consumen alimentos como carne o lácteos, o de buscar opciones para sustituir productos con sus equivalentes más baratos.

“He dejado de comprar yogurt o cereal para los niños, por ejemplo, y ahora cocino más soya y se las doy en vez de la carne”, detalló Laura Velázquez, madre de familia de 45 años.

“He llegado a tener que rebajar la leche para rendirla”, señaló Aracely Lozano, madre de 38 años.

Los padres y madres mencionaron que sus esperanzas están puestas en que la situación se estabilice o mejore, sin embargo se mostraron escépticos con que esto llegue a ocurrir en el transcurso del año.

“Uno espera que mejore porque en realidad sí afecta demasiado”, concluyó Sergio Martínez, padre de tres hijos.

JSL
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