Sonia
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No se puede ignorar el amparo, dice Gil Zuarth

Roberto Gil Zuarth.

Ricarlos I

La figura del amparo es de las pocas que en el Poder Judicial no tienen posibilidad de ser ignoradas; si son otorgadas por un juez federal se deben cumplir o la autoridad que por criterios propios o intereses privados la retrase o la niegue se arriesga a un juicio en su contra e incluso a su remoción, advirtió Roberto Gil Zuarth, al ser cuestionado por la negativa de un juez potosino a aplicar un recurso contra la construcción de un edificio en la zona de monumentos históricos, propiedad de un hotel de lujo.

“En nuestro país, una resolución de amparo tiene plena vigencia, aplicación y fuerza obligatoria con respecto a cualquier ámbito local. Creo que lo que revela este caso es un interés de no cumplimentar una orden judicial, pero independientemente de la resistencia existen las condiciones legales para hacer valer un amparo a pesar de la negativa, pues se puede llegar incluso a la persecución penal de cualquier juez que se niegue a la aplicación de un amparo. Sería de seguir negándose, destituido primero, por no cumplir con su trabajo, y procesado después, por los derechos ciudadanos violentados por su negativa”, recalcó.

Esto es parte, señaló, de la debilidad de las instituciones que está sufriendo el país, que provoca debates donde no debería haber, como son los derechos ciudadanos. Agregó que “la ley se debe cumplir y ya; violar un amparo en México es de las más graves ofensas que un servidor público de cualquier nivel puede cometer. Cuando la corte que emite el amparo, ve que se está negando su cumplimiento, ya se establece que hay una violación de los derechos desde el principio, quien quiera defenderse luego de negarse a aplicarlo pocos argumentos tendrá porque es casi como darle la razón en el litigio a quien obtuvo el amparo, directo o indirecto”.

Defiende en conferencia trabajo de Felipe Calderón

Durante la conferencia que dio en la Semana de los Derechos Humanos en la Facultad de Derecho, fue duramente cuestionado por algunos de los estudiantes respecto al gobierno de Felipe Calderón, del cual formó parte temporal.

Al respecto, argumentó en defensa de esa administración el caso de Ciudad Juárez, que se encontraba en estado de guerra por culpa de los cárteles de la droga que se disputaban la plaza.

“No era posible que en Juárez hubiera tiroteos a plena luz del día con bajas tanto de criminales como de civiles, era ilógico pretender que la policía y el Ejército se quedaran en sus cuarteles mientras había masacres. Si hubo errores en cómo se implementó, también hay que ver la mala realidad que aún existe para los policías del país, donde tienen un salario muy por debajo de sus necesidades, eso los convirtió en caldo de cultivo”, indicó.

Además, criticó las posturas que se han ido asumiendo en el gobierno federal desde el pacto de 2009, “pues en lugar de cumplir con muchos acuerdos que se hicieron en esa época, ahora ya se ha quitado la obligatoriedad de los exámenes de control y confianza, una de las bases tanto para depurar las policías como para mejorar su imagen ante la ciudadanía; una policía o una autoridad que no es respetable, no es ni obedecida ni considerada, ha habido casos, por ejemplo en Michoacán, que en una ocasión un sujeto violó a una niña de 13 años y los familiares lograron atraparlo junto con dos cómplices, en lugar de buscar a la policía, la gente acudió a la casa del capo de la droga local para que fuera quien los juzgara. La solución del narcotraficante fue casar a la niña con su propio violador”.

Transparencia, vital para recuperar la confianza

Respecto a la mala imagen que mantiene el gobierno, y la casa que según el portal de Aristegui Noticias pertenece al presidente Peña Nieto, Gil Zuarth comentó que los políticos, desde que se dedican a la vida política, deben renunciar a ciertos derechos, como la privacidad de sus posesiones porque “esto garantiza que no hay enriquecimiento ilícito, y sólo así puede legitimarse ante la sociedad”.

“Tomando en cuenta la importancia del cargo, no se puede sustraer de declarar su patrimonio y el de su familia cercana para asegurar que todo lo que tiene, poco o mucho, se lo ganó trabajando y no aprovechando el poder temporal que ostenta”, concluyó.

JSL
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