Tras 104 años, nada ha cambiado
20 noviembre, 2014
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Se unen potosinos a la acción global por los normalistas de Ayotzinapa

Ayotzinapa

Potosinos salen a manifestarse en solidaridad a Ayotzinapa. Foto: César Rivera

Samuel Estrada

Al grito de “no somos desestabilizadores” y “los violentos son ustedes”, la tarde noche de este jueves se llevó a cabo una movilización de más de un millar de personas en la capital potosina, como parte de la acción global para exigir a las autoridades mexicanas la aparición con vida de los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, Guerrero.

Poco después de las cuatro de la tarde ya se habían concentrado algunos centenares de personas, principalmente jóvenes estudiantes universitarios en la explanada del monumento a Manuel José Othón y el asta bandera monumental ubicada en el poniente de la ciudad; posteriormente tomaron la decisión de avanzar en contigente al interior de las instalaciones de la zona universitaria de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

La manifestación con pancartas, mantas y consignas se introdujo a la zona universitaria por una de las  puertas que están sobre la avenida Manuel Nava, para después desplazarse por el estacionamiento de la Facultad del Hábitat, doblando sobre las canchas deportivas y atravesando por varias de las callejuelas y pasillos de la Facultad de Ingeniería, todo esto con la intención clara de invitar a todos los alumnos y personal académico a dejar las clases y unirse al contingente, al grito de “estudiante sentado se vuelve diputado, estudiante consciente se une al contingente”.

Posteriormente salieron de la zona universitaria por la puerta oriente que se encuentra sobre Niño Artillero a un costado del estacionamiento elevado de la UASLP, ahí doblaron hacia el norte, dirigiéndose a la avenida Himno Nacional en donde un mayor número de personas se les unió, incluyendo una camioneta con altoparlantes y con pancartas a favor de  los estudiantes de Ayotzinapa.

Posteriormente avanzaron sobre la avenida Himno Nacional hasta su entronque con Fray José de Arlegui, donde dieron vuelta para incorporarse a la avenida Venustiano Carranza y avanzaron lanzando consignas como “Fuera Peña Nieto”, “Vivos se los llevaron y vivos los queremos”, arengando a la sociedad en general a unirse a este movimiento.

En Tequisquiapan

Alrededor de las 5 de la tarde arribaron al jardín del barrio de Tequisquiapan, donde otro contingente ya los esperaba, por lo que para ese entonces ya eran más de un millar de personas las que conformaban la marcha, avanzando únicamente por los carriles de circulación hacia el Centro Histórico de la ciudad y aunque algunos intentaron invadir los carriles del sentido contrario de la circulación, los propios organizadores de la movilización conminaban a no hacerlo, ya que fue un acuerdo que se realizó con anterioridad durante la primera Asamblea Popular por Ayotzinapa, esto con la intención de afectar lo menos posible la circulación vial de la zona y a los comercios del lugar.

Así pues, siguieron con los gritos y las arengas su camino hasta la intersección de la avenida Venustiano Carranza con Reforma, donde se detuvieron unos minutos, por un lado para que se pudiera compactar el contingente y porque en la vanguardia del movimiento se llevó a cabo un ritual prehispánico con quema de incienso, tambores y danzas tradicionales.

Posteriormente avanzaron sobre la avenida Venustiano Carranza pero ya ingresando al Centro Histórico, se trataba ya de un contingente mucho más nutrido que incluso avanzaron brincando por varios minutos en algarabía que representaba el grito de “priísta el que no salte” y “escucha Gaviota tu esposo es un idiota”, todo esto vigilado muy de cerca con la presencia cercana de elementos de la Policía Estatal tanto uniformados como de civil que avanzaron al ritmo del contingente y hasta con la mirada atenta de un dron de videovigilancia de las autoridades de seguridad.

 Algunos negocios prefirieron cerrar

Al momento de ingresar a la zona de la plaza de Fundadores y plaza de Armas causaron una gran expectación por el gran número de personas que venían y con pancartas, mantas y contando en voz alta “1,2,3,4,5… 43. Justicia, justicia, justicia!”, lo que en algunos negocios hasta pánico causó, ya que prefirieron cerrar sus puertas al paso del contingente.

Ya en la plaza de Armas, a las afueras de Palacio Municipal, los esperaba un grupo de simpatizantes con el movimiento, que desde horas antes habían comenzado con actividades culturales, como concierto, performances y danzas en torno al caso Ayotzinapa, así como pinturas, intervenciones, etcétera, dentro de las cuales destacó el dibujo de 43 figuras humanas con gis en el suelo a las afueras de la catedral metropolitana, representando a los 43 estudiantes guerrerenses desaparecidos.

Ayotzinapa

La ciudadanía dejó en claro su descontento ante la situación del país. Foto: César Rivera

 “No somos los desestabilizadores”

Luego de que llegó el contingente que fue recibido con aplausos y vivas, comenzaron una serie de intervenciones a manera de mitin de los diferentes liderazgos de colectivos e instituciones que fueron los que tuvieron la iniciativa en tierras potosinas de hacer estas actividades, pero sobre todo conmovió la intervención de Isael Villa, egresado de la normal rural Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero.

En su discurso, este joven dolido por la desaparición de sus compañeros comentó que “los estudiantes de Ayotzinapa no somos los desestabilizadores como nos quiere llamar el tal Enrique Peña Nieto, ahora se hace el muy digno y dice que quieren desestabilizar a su gobierno, pero se trata de un gobierno de porquería, un gobierno de mierda y corrupto que no necesita la ayuda de nadie para desestabilizarse”.

Dijo además sentirse contento y motivado de que a pesar del cerco mediático que hay a nivel nacional para no dar a conocer las cosas como son, en San Luis Potosí, a pesar de la lejanía con el estado de Guerrero, hay personas conscientes y comprometidas con la lucha por Ayotzinapa, y la gente en todo el país está ya harta y cansada de tanta podredumbre y de tanto atole con el dedo.

Finalmente, hizo hincapié en que esta coyuntura social y política no tiene que detenerse y la flama no puede apagarse, que la desaparición lamentable de los estudiantes de Ayotzinapa sirva como impulso para que de este movimiento salga algo mucho mejor para el país, lo peor que puede pasar es que las cosas sigan igual, por lo que se tiene que buscar un cambio y un movimiento tan grande a nivel nacional debe de tener una exigencia clara y concisa para poder ser cumplida, la cual, según dijo, para ellos es más que evidente que es la renuncia o derrocamiento de Peña Nieto como presidente del país, como primer paso para restructurar las instituciones de todo el país.

Recalcó que tal vez algunos piensen que es algo lejano o descabellado, pero si se toman en cuenta ejemplos que se dieron en el mundo árabe y en otros lugares del planeta se ve que es posible, con el poder de las redes sociales y la fuerza de los jóvenes estudiantes, echar abajo un gobierno y un sistema político que está más que corrompido y es necesario arrancarlo de raíz.

Finalmente, después de los mitines continuaron las actividades artísticas y culturales relacionadas todas con el caso Ayotzinapa y la realidad que está viviendo hoy el país, ya pasadas las ocho de la noche la multitud se fue poco a poco disipando, dejando mantas, pinturas, 43 cruces de madera, las figuras de gis en el piso, todo esto como recuerdo del torrente de protesta que se vivió horas antes, dejando que las veladoras poco a poco, con el gélido viento nocturno, se fueran apagando una a una.

“Linchamiento absurdo, oscuro e interesado”: Toranzo

Horas antes, en el marco de la conmemoración del 104 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, el gobernador del estado, Fernando Toranzo Fernández, advirtió que un caso tan grave y deleznable como el sucedido en Iguala con los estudiantes de Ayotzinapa no debe servir de pretexto para hacer, según dijo, “un linchamiento absurdo, oscuro e interesado” en contra de Peña Nieto.

Hizo hincapié en que “no se deben de abrir las puertas de la anarquía y de la violencia, rechazo esta violencia oportunista ya que es claro que esta crisis por la que está atravesando el país, hay una oportunidad histórica para discutir nuestras deficiencias morales y políticas a favor de una reconstitución del estado de derecho”.

Dijo además que el estado debe de hacer un examen de conciencia para que se haga una autocrítica y de pie a formar nuevas instituciones que den viabilidad de futuro en la legalidad y en la paz; es necesario reconocer la fragilidad de la democracia mexicana por la ausencia de una justicia social efectiva y plena cuyos ideales mínimos de dignidad ciudadana son todavía aspiraciones insatisfechas.

Enfatizó que el episodio en torno a los normalistas de Ayotzinapa ha puesto al país de frente a su realidad y deja dos alternativas a los mexicanos: el desaliento y el impulso para poder cambiar las cosas, porque nada resulta más contrarrevolucionario que desconocer los hechos y la realidad del país, no se puede evadir los errores propios y es vergonzante tratar de darle la vuelta a los problemas en vez de enfrentarlos.

Finalmente, recalcó que “no hay ninguna duda de que la pobreza, la desigualdad y la exclusión social viajan en el mismo torrente de la insensatez criminal que incubó el episodio de Iguala, pero debe servir de base para encontrar el camino hacia una sociedad más justa, igualitaria y genuinamente democrática para todos”.

Ayotzinapa

Se llevaron a cabo actividades artísticas como muestra de apoyo para los normalistas desaparecidos. Foto: César Rivera

JSL
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