A raíz de la pelea uno de los turistas fue herido en un dedo por una bala. Según el periódico local, también le rompieron la nariz de un golpe.  La operadora turística, junto con las autoridades de Chiapas, cubrió todos los gastos de ayuda médica y comida. Los medios mexicanos también informan que fueron dos los vehículos que sufrieron el asalto. El segundo autobús apagó las luces para disuadir a los asaltantes al ver la pelea, pero no logró evitarlo.

Tras recibir ayuda médica los rusos siguieron su ruta, y visitaron los lugares que habían planeado. Al finalizar su recorrido, las víctimas recibieron regalos de las autoridades mexicanas para que “tuvieran una buena impresión del país”.

“Normalmente los turistas no reciben asaltos de este tipo en México”, afirmó un representante de la operadora turística. “Ha sido algo excepcional. Diez minutos después del incidente los ministros de Cultura y Turismo mexicanos, igual que las autoridades del estado, estaban al tanto de esta emergencia y no tardaron en prestar la atención debidas”.

Según informa Minuto Chiapas, el guía que viajaba a bordo del autobús turístico asaltado sospecha que los asaltantes pueden ser policías de la Seguridad Pública. Afirma que se encapuchan para responsabilizar de sus acciones a los militantes de La Otra Campaña, impulsada por el movimiento zapatista, que mantiene un retén en el acceso principal del acceso a las cascadas de Agua Azul, donde también se han reportado asaltos a viajeros.

Basado en material de Vesti.ru

Con información de Russia Beyond the Headlines