Gimnasio-Auditorio
Reinicia SEER obras de Gimnasio-Auditorio
8 septiembre, 2015
trabajadores abuso sexual
Podría emitirse una recomendación para el CEART por caso de trabajadores hostigados
8 septiembre, 2015

Únicamente cerca de 40 mil unidades han acudido a realizar el trámite verificación vehicular

verificación

Samuel Estrada

El titular de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam) Sergio Cruz Oviedo Lara, reconoció que sólo han acudido a realizar el trámite de verificación vehicular alrededor de 40 mil vehículos en lo que va del sexenio, esto a pesar de que actualmente el trámite es gratuito y no implica ninguna penalidad para los propietarios de las unidades.

Esta cifra cobra relevancia si se toma en cuenta que tan solo en la zona metropolitana de la capital potosina es de alrededor de 300 mil vehículos y se ha determinado que son la principal causa de contaminación ambiental en esta zona de la entidad, por lo que precisamente se ideo que con la verificación vehicular se pudiera contribuir a bajar los niveles de contaminación pero al parecer no ha dado resultado.

El funcionario dijo además que la idea es que se puedan abrir verificentros en todo el estado, pero por ahora solo existe uno solo, en la capital potosina, pero en cuanto se pueda convertir en obligatorio el trámite, pues evidentemente se van a tener que abrir más centros como estos para poder dar la cobertura adecuada.

Cabe destacar que desde el año pasado la legislatura local aprobó la obligatoriedad de la verificación vehicular para todas las unidades de la entidad, sin embargo no se estableció una penalidad ni un costo a los propietarios de los vehículos por realizar este trámite, debido a las críticas de que se trataba de una medida recaudatoria, por lo que prácticamente se dejó en standby la medida y solo opera un verificentro en la escuela de mecánica CEDVA, pero sólo a manera de prueba.

Al respecto Oviedo Lara indicó que entonces se estará a la espera de que la próxima legislatura pueda modificar de nueva cuenta la ley, para hacer obligatoria la verificación y sobre todo dotar de “dientes” a la normatividad para que haya consecuencias para quien no cumpla con este requisito, además de que se fije alguna cuota de recuperación para que se pueda seguir operando.