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Corredor Roma-Condesa, el temor vació las calles

El ambiente dominical característico de las colonias Condesa, Hipódromo y Roma se perdió. Hoy es desolación y abandonoFoto Marco Peláez

Raúl Llanos Samaniego

En estos días caminar por algunas calles de las colonias Condesa, Hipódromo y Roma parecería andar por un pueblo fantasma.

Casas y edificios abandonados, algunos con las puertas o zaguán abiertos o –en el mejor de los casos– tapiados; otros más con las ventanas rotas; uno que otro con vehículos en su exterior empolvados o con daños mayores.

Prácticamente no hay manzana en esas colonias en la que no haya cintas plásticas de seguridad de color naranja o amarillo rodeando alguno de esos inmuebles deteriorados.

Tal escenario se repite en calles como Parras, Sonora, Tepic, Zacatecas, Guanajuato, Bajío, Linares, Querétaro o Veracruz. Son puntos que contrastan con las zonas donde hubo colapso de inmuebles y donde el movimiento es continuo.

Pero ahí, donde ya nadie quiere estar, la gente decidió abandonar su vivienda o negocio por temor a un nuevo sismo, por miedo a un derrumbe, en síntesis, por cuestiones de seguridad.

Algún elemento de la policía capitalina o del Ejército se ve pasar por momentos o bien los que están comisionados en algún punto para evitar la rapiña o el robo en algunos domicilios, se aburren en silencio.

No hay más que decir… el ambiente dominical festivo característico de esta zona se perdió después del pasado martes 19. Hoy es desolación y abandono.

Todos se están yendo. Los centros de acopio establecidos desde el pasado martes 19, fueron una muestra también. Este domingo fue evidente la reducción de voluntarios en esos lugares. Aquellas multitudes que llenaron carpas en las que se recibían víveres, material de curación o herramientas, hoy ya no aparecieron.

Pocas personas seguían realizando esa ardua labor. Son los que se cansan, pero ahí están.

Mañana el panorama será aún más complejo. Muchos tendrán que regresar a sus actividades cotidianas o atender sus estudios y compromisos laborales, toda vez que se espera la reapertura de empresas y dependencias públicas.