víctimas de violencia
Más de un tercio de las mujeres, víctimas de violencia: ONU
20 octubre, 2015
rusia
Acuerdan EU y Rusia plan para evitar accidentes aéreos en Rusia
20 octubre, 2015

Vlady regresa a casa con muestra en Rusia

Vlady

La exposición aspira a que los moscovitas identifiquen a Vlady como “un artista que, con su vida y obra, representa aspectos fundamentales que unen culturalmente a nuestras dos naciones”

Vlady


La exposición aspira a que los moscovitas identifiquen a Vlady como “un artista que, con su vida y obra, representa aspectos fundamentales que unen culturalmente a nuestras dos naciones”

Por Juan Pablo Duch, corresponsal

Moscú. Entre la vasta oferta cultural de la capital rusa, en estos días de intensa actividad en los museos propia para los comienzos de cada otoño, hay una exposición que atrae al público moscovita porque pocas veces tiene la oportunidad de descubrir la obra de un gran artista.

Vlady, tan ruso de nacimiento como mexicano por voluntad, es prácticamente desconocido aquí, si bien su obra se exhibió en dos ocasiones de manera muy reducida y para ver lo más importante que alberga Rusia hay que tomar el avión y, tras volar casi mil 500 kilómetros, llegar hasta Oremburgo, la ciudad que marca el límite convencional entre Europa y Asia.

En otras palabras, no es fortuito que la muestra –que se inauguró en el prestigiado Museo de Artes Aplicadas y Decorativas de Moscú y estará abierta hasta el próximo 28 de noviembre– se titule “Vlady regresa a casa”.

Esta exposición aspira a que los moscovitas identifiquen a Vlady como “un artista que, con su vida y obra, representa aspectos fundamentales que unen culturalmente a nuestras dos naciones”, expresó en el acto inaugural el embajador de México, Rubén Beltrán.

“Por este motivo, nos planteamos como prioridad que los rusos pudieran apreciar su obra este año que celebramos el 125 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre nuestros países”, añadió el diplomático.

A través de una selección de sus acuarelas y dibujos a carbón y tinta, inspirados en el erotismo, Vlady se presenta de nuevo en su tierra natal, esta vez con 32 obras gráficas, declaradas patrimonio cultural de México y bajo custodia del Instituto Nacional de Bellas Artes.

No es la primera ocasión que se trae a Rusia la obra de Vladimir Kibalchich Russakov, el joven que, junto a su padre, el revolucionario y escritor ruso Victor Serge, se exilió en México en septiembre de 1941, pero las anteriores tuvieron escaso eco en esta capital.

Prohibido durante la época socialista, apenas en 1999, sólo dos años antes del colapso de la Unión Soviética, Vlady tuvo la satisfacción de mostrar su obra en San Petersburgo, la ciudad donde nació en 1920, aunque se trató de unos cuantos trabajos gráficos de colecciones privadas.

Y desde 2004, cumplió su sueño de “regresar con su arte a la patria a través de la ciudad del destierro de su padre”, Oremburgo, al donar al Museo de Artes Plásticas de esa ciudad 160 aguafuertes que desde entonces se exhiben ahí.

Parte de esa colección sirvió de base para la exposición que, un año más tarde, se llevó a cabo por primera vez en Moscú, en el Museo de Bellas Artes, y que estuvo dedicada al 85 aniversario del maestro, quien falleció apenas tres días después de su clausura.

Ahora, diez años después de morir en Cuernavaca, Vlady de nuevo está en casa, con su público ruso que es tan suyo como el mexicano.