Ciudad de México. La mayoría de los mexicanos están insatisfechos con los servicios públicos pues el promedio de satisfacción a nivel nacional es de sólo 43.5 por ciento y la corrupción es el segundo problema que más les preocupa al respecto, sólo superado por la inseguridad, revela la Tercera Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2015, levantada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y cuyos resultados dio a conocer este miércoles.
En la encuesta destaca que menos de la tercera parte de la población, es decir sólo 32 por ciento, considera que prevalece la gratuidad en la educación pública básica, es decir en primaria secundaria y bachillerato, y apenas 25.3 por ciento opina que el agua que se suministra es potable es decir “bebible sin temor a enfermarse”.
También se indica que el IMSS perdió casi 14 puntos en el índice de satisfacción nacional al pasar de 52.7 por ciento registrado en la ENCIG de 2013 a 38.8 por ciento en su edición de 2015 debido a que cayeron sus calificaciones en el trato respetuoso hacia los pacientes, instalaciones adecuadas así como equipo y personal suficiente, disposición de medicamentos y sobre todo en atención inmediata, cuyo índice se redujo de 55.8 a 43.3 por ciento en el periodo referido.
Sólo 20.7 por ciento de la población esta satisfecha con las calles y avenidas, y en cuanto al transporte público el índice de satisfacción nacional es de 28.9 por ciento.
En trámites públicos, más de 30 mil casos de corrupción
En los trámites, pagos y solicitudes de servicios públicos realizados por los mexicanos así como otro tipo de contactos que tuvieron con servidores públicos de áreas urbanas durante 2015 “la tasa de prevalencia de corrupción fue de 12 mil 590 víctimas por cada 100 mil habitantes, mientras que la incidencia fue de 30 mil 97 actos de corrupción por cada 100 mil habitantes”, precisó el Inegi.
Por tipo de trámite, la gente más expuesta a casos de corrupción fue la que tuvo que tratar con funcionarios de seguridad pública pues la corrupción se dio en más de la mitad de este tipo de casos (55.2 por ciento), seguidos de los trámites con ministerios públicos
(23.7 por ciento).
Pero también se dieron casos de corrupción en trámites para abrir empresas (22.3 por ciento), en trámites vehiculares (14.8 por ciento), en permisos para la propiedad (16.3 por ciento) y, en menores porcentajes, en la instalación del servicio eléctrico, el pago de la tenencia vehícular, trámites fiscales e incluso hasta en educación y servicios médicos de urgencia.
En la clasificación por estados y por tasa de Incidencia (es decir, el número de casos de corrupción por cada 100 mil habitantes), el estado de México duplicó el promedio nacional al registrar 62 mil 160 casos y fue seguido de Sinaloa con 58 mil 232, Chihuahua con 36 mil 472, Sonora con 33 mil 256 y Morelos con 29 mil 740.
En cuanto a tasa de prevalencia de corrupción (número de víctimas por cada 100 mil habitantes) la mayor tasa se registró en Morelos con 20 mil 92 víctimas seguido de Sinaloa con 18 mil 144, Chihuahua con 17 mil 621, Michoacán con 16 mil 321 y Ciudad de México con 16 mil 167.
¿Qué servicios públicos se evalúan?
La ENCIG se aplicó entre la población de 18 años y más que reside en ciudades con más de 100 mil habitantes para medir su nivel de satisfacción tanto en los servicios públicos básicos (agua potable, drenaje y alcantarillado, alumbrado público, parques y jardines, recolección de basura, policía, calles y avenidas, carreteras y caminos sin cuota) como en los llamados servicios públicos “bajo demanda” (educación pública obligatoria y educación pública universitaria; servicios de salud del IMSS, ISSSTE, gobiernos estatales y Seguro Popular; energía eléctrica; transporte público masivo automotor; autobús de tránsito rápido; metro o tren ligero y autopistas con casetas de cuota).
Detalla el índice de satisfacción por estado y también sobre aspectos específicos de cada servicio.
También proporciona información sobre la percepción y experiencias de corrupción que ha tenido la gente al realizar trámites, pagos y solicitudes de servicios públicos, además del contacto con autoridades y servidores públicos durante 2015.
El Inegi precisa que la inseguridad fue colocada en el primer lugar de las preocupaciones de 66.4 por ciento de la población. Cuestionados sobre el segundo problema que más les preocupa 50.9 por ciento de los encuestados mencionó a la corrupción.
Salud y educación
En el caso de los servicios públicos bajo demanda, 61 por ciento de la población manifestó estar satisfecha con el servicio de educación pública obligatoria, mientras que para el servicio de salud en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) la satisfacción fue de 38.8 por ciento.
El índice de satisfacción nacional en educación cayó de 62 a 61 por ciento entre 2013 y 2015. En sus componentes subieron los porcentajes de satisfacción en cuanto al cumplimiento de días de clases y de temarios así como de personal docente suficiente y acceso al siguiente nivel educativo.
Sin embargo, hubo bajas el índice de satisfacción de salones sin saturación de estudiantes al pasar de 44.9 a 41.6 por ciento y sólo 32 por ciento de la población mexicana considera que la educación básica mantiene su condición de gratuidad, lo que contrasta con el 58.9 por ciento que así lo consideraba en 2013.
Sólo 25.3% de la población considera que el agua es potable
El alumbrado público tuvo un nivel de satisfacción a nivel nacional de 33 por ciento entre la población, seguido de un 25.3 por ciento obtenido por la policía.
El índice de satisfacción sobre el servicio de agua potable a nivel nacional fue de 51.7 por ciento en 2015. Eso implica que bajó del indice de 57.6 por ciento obtenido en la misma encuesta de 2013.
Si sólo se toma en cuenta la potabilidad del agua suministrada solo 25.3 por ciento de la población a nivel nacional considera que el agua puede ser “bebible sin temor a enfermarse”, pero la cifra baja hasta niveles de 5.7 por ciento en Guerrero o 7.8 por ciento en Chiapas, en contraste con el 72.5 por ciento registrado en Nuevo León. En cambio 62.1 por ciento considera que el suministro de agua es constante.
En cuanto a las calles y avenidas apenas un 20.7 por de la población se muestra satisfecha. Para este rubro el Inegi considera tanto el estado en que se encuentran las vialidades como el que tengan semáforos funcionales y señalamientos claros, así como que las reparaciones que requieran se realicen sin demora.
Empero, el índice de satisfacción nacional sólo referido a que las calles se encuentren en buen estado es de sólo 14 por ciento y la cifra más baja al respecto corresponde a San Luis Potosí cuyo índice es de 4.8 por ciento, aunque también Zacatecas, Chihuahua, Coahuila, Baja California, Baja California Sur y Campeche se ubican debajo del promedio nacional.
En cuanto al transporte público el nivel de satisfacción nacional es de 28.9 por ciento obtenido a través de la evaluación sobre rutas suficientes, tiempos de espera, espacios confortables para el viajero, unidades buenas, limpias y funcionales, operadores amables y respetuosos con los usuarios y de las señales viales.
Sin embargo, sólo 30.8 por ciento de los usuarios a nivel nacional considera que las unidades de transporte público se encuentran en buen estado y hay entidades como Querétaro y Oaxaca donde el índice de satisfacción es de apenas 12.4 y 12.9 por ciento, respectivamente.
Satisfacción en 3 de cada 4 mexicanos en la realización de trámites
En general, 74.6 por ciento de los usuarios manifestaron sentirse satisfechos en la realización de trámites, pagos y solicitudes de servicios públicos, además de otros contactos con servidores públicos, según el Inegi.
El 61.9 por ciento de la gente realiza sus trámites pagos y sus solicitudes de servicio directamente en oficinas públicas mientras 16.3 por ciento lo hace a través de cajeros automáticos y 15.9 por ciento en bancos supermercados tiendas o farmacias, en contraste con 1.7 por ciento que ya lo realiza por internet o 3.3 por ciento a través de líneas telefónicas especiales.
El Inegi encontró que 52.5 por ciento de la gente se enfrentó a problemas para poder realizar sus trámites públicos, pero aún así el índice de satisfacción en el pago de algunos servicios es muy elevado encabezado por el de la luz que es de 89.2 por ciento, aunque en 2013 fue de 91.9 por ciento. Enseguida se ubicaron los índices de satisfacción del agua de 84.2 por ciento, de trámites fiscales de 75.2 por ciento, de educación pública 73.6 por ciento, pago del predial 72.6 por ciento, créditos para vivienda 70.5 por ciento y tenencia vehicular 62 por ciento.





