Clara Zepeda
Ciudad de México. En medio de las tensiones geopolíticas y comerciales, la desconfianza hacia Estados Unidos por parte de los inversionistas provocó una venta de dólares y de la deuda pública estadunidense este martes.
Las ventas de bonos estadunidenses impulsaron una subida en los intereses de la deuda, en donde el bono a 10 años cotizó en 4.288 por ciento, nivel no visto desde agosto de 2025 en el interés exigido a su bono; mientras que el índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas internacionales, cayó 0.84 por ciento, a 98.370 unidades.
En medio de ello y pese a la caída global de la moneda estadunidense, el peso mexicano registró una depreciación diaria de 0.15 por ciento, a 17.6056 unidades por dólar spot, luego de siete ganancias consecutivas.
De acuerdo con datos del Banco de México, el tipo de cambio operó entre un máximo de 17.6430 unidades y un mínimo de 17.5840 unidades.
Y es que en México también subieron los rendimientos de los bonos en el largo plazo, debido a la expectativa de mayores presiones inflacionarias y recientemente al entorno externo.
Pese al desplome de 2 por ciento en promedio en Wall Street, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores alcanzó su quinto máximo histórico en el año.
El principal índice accionario mexicano ganó 0.32 por ciento este martes, para cerrar en los 67 mil 683.38 puntos, apoyado por la ganancia de las acciones de Volaris, 3.88 por ciento; Gentera, 4.39 por ciento; GAP, 3.50 por ciento; Peñoles, 3.17 por ciento; Chedraui, 1.97 por ciento, principalmente.
El incremento en los costos de financiamiento cobró protagonismo de nuevo en los mercados financieros, a la espera de los primeros resultados de las tecnológicas estadunidenses. Wall Street, tras el festivo de ayer, reanudó la actividad con un claro signo negativo.
El Nasdaq cayó 2.39 por ciento, a los 22 mil 954.32 puntos; el S&P 500 cedió 2.06 por ciento, a 6 mil 796.94 enteros; y el Dow Jones, retrocedió 1.76 por ciento, a 48 mil 488.59 puntos.
La atención del mercado se centrará este miércoles en la participación pública de Donald Trump en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, así como en la agenda corporativa.
Metales sacan brillo
Las dudas trasladan a los inversionistas al oro. Tanto las presiones geopolíticas como las arancelarias elevaron el atractivo del activo refugio por excelencia. El metal amplió su ascenso y pulverizó nuevos récords históricos por encima de los 4 mil 700 dólares la onza, al ganar 1.97 por ciento, a 4 mil 763.29 dólares la onza. Mientras que la plata a 94.265 dólares.
Desde el fin de semana las ofensivas del gobierno estadunidense de Donald Trump alcanzan de lleno al plano comercial, con la amenaza de aranceles extra a los países europeos que se opongan a sus planes en Groenlandia. Trump ha sugerido aranceles de hasta el 200 por ciento a los vinos franceses.
Y es que Donald Trump busca que un documento sobre el Consejo de Paz sea firmado el próximo 22 de enero en el Foro Económico Mundial en Davos. Para ello, pretende reunirse con los principales líderes europeos y lograr su adhesión a esta iniciativa, la cual implicaría una contribución de mil millones de dólares para permanecer dentro del Consejo. Sin embargo, según medios, varios países han manifestado su rechazo a esta propuesta, lo que podría llevar a que Trump imponga nuevas medidas comerciales contra quienes decidan no sumarse.
En respuesta, líderes europeos tienen previsto celebrar una reunión de emergencia para evaluar la imposición de aranceles por 93 mil millones de euros a bienes estadunidenses, en caso de que Trump concrete su amenaza de aplicar un arancel general del 10 por ciento a partir del 1 de febrero.
Los precios del petróleo subieron el martes ante las alteraciones de producción en Kazajistán y los temores de una guerra comercial entre Estados Unidos y Europa en el marco de las intenciones de Donald Trump de comprar la isla danesa de Groenlandia.
El precio del barril de Brent del mar del Norte para entregar en marzo subió 1.53 por ciento, hasta los 64.92 dólares.
Su equivalente estadunidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entregar el mismo mes subió 1.51 por ciento, hasta los 60.34 dólares.
El mercado del petróleo está pendiente de las presiones alcistas procedentes de las alertas geopolíticas, pero también, en mayor medida incluso, del impacto negativo sobre la demanda de crudo que podrían tener las amenazas arancelarias.





