De la Redacción
El jefe de la policía de Mineápolis, Brian O’Hara, afirmó este domingo que “la gente ya había tenido suficiente” tras el tiroteo fatal de Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos de 37 años, abatido por agentes federales el sábado, en un contexto de protestas por el endurecimiento de las acciones migratorias, informó CBS News.
El funcionario sostuvo que el Departamento de Seguridad Nacional aseguró que los agentes actuaron en defensa propia, versión que fue rechazada por autoridades locales. O’Hara señaló que Pretti se encontraba ejerciendo su derecho a grabar la actividad policial y a portar un arma legalmente, y subrayó que no existían pruebas de que la hubiera blandido.
Indicó que el caso generó serias dudas y una profunda indignación social, al tratarse del tercer tiroteo en menos de tres semanas y del segundo ciudadano estadunidense muerto en ese lapso.
O’Hara advirtió que, aun si la investigación concluyera que el uso de la fuerza fue legal, el daño ya estaba hecho por el clima de miedo y enojo en la ciudad. También denunció la falta de información por parte de las fuerzas federales y calificó de decepcionantes las acusaciones del gobierno de Donald Trump contra la policía local, a la que describió como rebasada por el despliegue masivo de agentes migratorios.
En contraste, líderes republicanos como Steve Scalise atribuyeron los hechos a fallas de liderazgo local y defendieron las operaciones federales.





