La Casa Blanca sostuvo que el presidente Donald Trump respaldó los derechos de la Segunda Enmienda de los ciudadanos “respetuosos de la ley”, pero afirmó que ese derecho no amparó la obstrucción de las operaciones federales de control migratorio, tras el tiroteo en el que murió el enfermero Alex Pretti en Mineápolis, Minesota, informó en una conferencia de prensa.
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, indicó que el tiroteo ocurrido durante el fin de semana fue investigado por el Departamento de Seguridad Nacional, el Buró Federal de Investigaciones y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, que abrió una indagatoria interna.
Señaló que la administración revisó todos los elementos del caso y pidió que se permitiera el desarrollo de las investigaciones.
Posteriormente, la vocera declaró que la administración responsabilizó a autoridades estatales y municipales de fomentar la confrontación mediante políticas de ciudades santuario y acusó a líderes demócratas de alentar a manifestantes contra las acciones federales.
Afirmó que, como resultado de ese desafío a la ley federal, dos residentes de Minesota perdieron la vida de manera trágica.





