Reuters
Dubái. El líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Jamenei, afirmó que si Estados Unidos atacara su país, la situación se convertiría en un conflicto regional, informaron los medios estatales este domingo, en medio de las crecientes tensiones entre Washington y Teherán.
Estados Unidos ha reforzado su presencia naval en Medio Oriente después de que el presidente, Donald Trump, amenazó repetidamente a Irán con intervenir si no aceptaba un acuerdo nuclear o no dejaba de matar a manifestantes.
“(Trump) dice regularmente que ha traído barcos (…) La nación iraní no se dejará intimidar por estas cosas, el pueblo iraní no se dejará intimidar por estas amenazas”, dijo Jamenei.
“No somos los iniciadores y no queremos atacar a ningún país, pero la nación iraní dará un fuerte golpe a cualquiera que los ataque y acose”, agregó.
Sigue habiendo posibilidades de una solución diplomática, ya que la república islámica se ha mostrado dispuesta a entablar negociaciones “justas” que no pretendan limitar su capacidad defensiva.
La Marina estadunidense cuenta actualmente con seis destructores, un portaaviones y tres buques de combate en la región.
Las protestas, que comenzaron a finales de diciembre por las dificultades económicas pero que se transformaron en el desafío político más grave para la república islámica desde la revolución de 1979, han remitido tras ser sofocadas por las fuerzas de seguridad.
Las cifras oficiales sitúan el número de muertos relacionados con los disturbios en 3 mil 117, mientras que el grupo de derechos humanos Hrana, con sede en Estados Unidos, afirmó este domingo que hasta el momento había verificado el deceso de 6 mil 713 personas. Reuters no ha podido verificar estas cifras de forma independiente.
Jamenei comparó las protestas con un “golpe de Estado”, y afirmó que el objetivo de la “sedición” era atacar los centros que gobiernan el país, de acuerdo a la prensa local.





