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Cuba no tiene una mesa de diálogo con Estados Unidos de cara a las tensiones ocasionadas luego de que el presidente Donald Trump incrementó drásticamente las sanciones a la nación caribeña la semana pasada, afirmó este lunes un alto funcionario isleño.
Los intercambios de mensajes y las conversaciones son las habituales (migración y drogas sobre todo) en el marco de las relaciones diplomáticas bilaterales, dijo en una entrevista con The Associated Press el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío.
“Si me preguntan si hoy tenemos una mesa de diálogo (con Estados Unidos), no la tenemos”, indicó enfático Fernández de Cossío, aunque reiteró que están dispuestos “a mantener ese diálogo informal con los Estados Unidos” para discutir “las diferencias”, respetando el modelo político de la isla.
Trump firmó la semana pasada una orden ejecutiva por la cual amenazó con imponer aranceles a los bienes de los países que vendan o suministren petróleo a Cuba, un giro de tuerca en las sanciones contra Cuba impuestas hace más de seis décadas para presionar a un cambio en el país.
El fin de semana Trump señaló, además, que Estados Unidos ya había comenzado una conversación con los líderes cubanos mientras su gobierno intenta cortar su suministro de petróleo procedentes de Venezuela y México. El mandatario sugirió que eso obligaría a Cuba a sentarse a la mesa de negociaciones.
Cuando se le preguntó a Fernández de Cossío, cuánto tiempo podrá Cuba soportar las condiciones actuales, dadas la aguda crisis económica que ya vive la isla en los últimos años —con severos apagones y desabastecimiento—, aseguró que no podía revelar “ninguna vía” que tenga la isla para garantizar el suministro de petróleo.
“Cuba, por supuesto, se está preparando con creatividad, con estoicismo y con austeridad”, señaló.
La isla produce apenas 40 por ciento del crudo que necesita para su economía, y hasta comienzos de enero dependía de las importaciones de Venezuela, México y Rusia. La intensidad de las sanciones le ocasionó siete mil 556 millones de dólares en pérdidas para el ciclo entre marzo del 2024 y febrero del 2025, 49 por ciento superiores con relación a igual período anterior, según las autoridades.
En los últimos seis años, la nación caribeña perdió 15 por ciento de su Producto Interno Bruto, el resultado fue además una fuerte migración.
Tras firmar la orden para imponer aranceles Trump dijo que Cuba era una nación “en quiebra” y que no sobreviviría sin el apoyo de Venezuela, su gran aliada en las últimas décadas, luego del ataque estadunidense durante el que fue secuestrado el presidente Nicolás Maduro, el 3 de enero. El líder republicano conminó a la isla a negociar con Estados Unidos antes de que fuera demasiado “tarde”.





