Armando G. Tejeda
La lluvia no cesa, más aún es cada vez más intensa y los temporales se suceden uno tras otro; primero fue Leonardo, que dejó una estela de destrucción y caos, y ahora Marta, que amenaza con desbordar algunos ríos estratégicos de regiones enteras, como el Guadalquivir. Solo en la comunidad autónoma de Andalucía ya se evacuaron a 11 mil personas por el riesgo cada vez más alta que sus pueblos sean sepultados por el agua, pero también en Extremadura la alerta es máxima.
Hasta el momento solo se ha registrado una víctima mortal, una mujer del pueblo de Sayalonga, que cayó al río Turvilla y el fuerte cauce se la tragó sin piedad.
En la historia reciente de España no se tienen registros de unas rachas de lluvias tan intensas y prolongadas, sobre todo en el sur del país, donde hace solo dos años enfrentaban gravísimos problemas de sequía. Ahora los embalses y las reservas de agua están al máxima, incluso se están vaciando poco a poco ante el riesgo de desbordamiento o daños en la infraestructura.
Y las previsiones para los próximos días es de más lluvias, al menos con la misma intensidad. De ahí que se haya decretado la alerta naranja —la antepenúltima en gravedad— en la provincias de Huelva, Cádiz y Sevilla. Pero en todo el país hay hasta 11 comunidades autónomas en alerta por la lluvia, el viento o la nieve.
El presidente de Andalucía, el conservador, Juan Manuel Moreno Bonilla, está especialmente preocupado por las inundaciones en Córdoba y por la crecida acechante del Río Guadalquivir, pero su balance global de la región es catastrófico.
“La situación sigue siendo de extrema vulnerabilidad, cualquier lluvia, aunque sean 10 litros, nos pone en situación de aprieto. El 75 por ciento de toda la región ha quedado afectada. El impacto económico va a ser millonario”, advirtió.
Además alertó que “estamos ante una situación que nos preocupa muchísimo. Está teniendo un gran impacto en el sector agrario, en el sector turístico, y en las infraestructuras. Tenemos que evitar perder vidas humanas, ahí hay que centrar todos los esfuerzos. Intentar evitar la pérdida de bienes para las personas, como son sus propias casas. Pero también tenemos que empezar a pensar cómo asistir a esas personas que tardarán en volver a sus casas, cómo reconstruir esas vía”.
También, debido al temporal, se tuvieron que suspender todo tipo de actividades públicas en Andalucía, incluidas las deportivos y los partidos de futbol de la liga profesional.
Protesta en Barcelona por los trenes
Mientras tanto en Barcelona, y en Cataluña en general, el malestar ciudadano por el mal estado de la red ferroviaria y el cada vez peor servicio de los trenes de corta y media distancia concentró a miles de personas, que alzaron la voz y exigieron dimisiones en las administraciones públicas, tanto del gobierno central, presidido por el socialista, Pedro Sánchez, como del autonómico, del también socialista, Salvador Illa.
A lo largo del día hubo hasta dos protestas en la capital catalana por este motivo: la primera la convocaron plataformas independentistas, como la Asamblea Nacional Catalana (ANV), y el Consejo de la República, bajo el leja “¡Basta! Única vía: independencia”, en la que participaron unas ocho mil personas que gritaron consignas como “a la mierda Renfe (la empresa pública de los trenes españoles)”.
La segunda protesta, que congregó a unas tres mil personas, está convocada por plataformas de usuarios del servicio, que exigieron, al igual que la primera, la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, al máxima responsable de la red.





