El Gobierno de Venezuela rechazó categóricamente este sábado la renovación de la denominada “emergencia nacional” establecida por el Gobierno de Estados Unidos en continuidad con una orden ejecutiva vigente desde 2015.
El Ejecutivo venezolano señaló en un comunicado que la orden ejecutiva 13692 firmada por el entonces presidente Barack Obama y prorrogado el pasado miércoles por el mandatario Donald Trump, “fue concebido sin base objetiva ni justificación real, bajo argumentos alejados de la verdad y del Derecho Internacional, calificando de manera insólita a Venezuela como una ‘amenaza inusual y extraordinaria'”, señala un comunicado de Miraflores.
Sostuvo que 11 años después de la emisión de esa orden ejecutiva “la realidad confirma lo que la República Bolivariana de Venezuela ha sostenido de forma consistente: nuestro país no representa amenaza alguna para el pueblo ni para el Gobierno de los Estados Unidos, ni para ninguna nación del mundo”.
Caracas expresó que la persistencia de la medida, “nacida bajo premisas políticas que no se corresponden con la realidad”, solo contribuye a mantener narrativas de confrontación y no refleja los vínculos históricos, culturales y humanos que deben prevalecer entre los pueblos venezolano y estadunidense.
En tal sentido, exhortó al gobierno estadunidense a asumir un papel “constructivo y de respeto” en sus relaciones internacionales, instando a abandonar enfoques unilaterales y avanzar hacia una etapa de respeto recíproco, diálogo franco basado en la soberanía, la no injerencia y el beneficio compartido de ambas naciones.





