Dora Villanueva
“La economía se mantiene estable, pero revitalizar el crecimiento es una prioridad (…) un reto urgente”, resumió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su Estudio Económico para México. En él, la organización aumentó a 1.4 por ciento su previsión de crecimiento para este año, respecto al 1.2 por ciento previsto en diciembre.
A la vez, publicó que se espera un avance de 1.7 por ciento en 2027. “La economía de México ha demostrado resiliencia a pesar de la elevada incertidumbre y las barreras comerciales”, apuntó la organización en el informe que se presenta este jueves por el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora y Mathias Cormann, secretario general de la OCDE.
En él, la OCDE muestra que desde el colapso que se registró durante la pandemia de coronavirus en 2020 y hasta 2027, la economía mexicana habría crecido un promedio anual de 1.2 por ciento, por debajo del histórico 2 por ciento de décadas pasadas y que ya se considera relativamente bajo.
“Después de dos décadas de crecimiento modesto, se necesitan reformas estructurales para impulsar la productividad y desbloquear un crecimiento económico más sólido. La economía mexicana se ha visto significativamente afectada por la mayor incertidumbre global. El consumo privado y las exportaciones no automotrices han respaldado la actividad”, apuntó.
De momento, para este y el próximo año, la OCDE proyecta que el consumo privado se verá respaldado por el bajo desempleo y la desaceleración de la inflación; al tiempo que la inversión privada se beneficiará gradualmente de las tasas de interés más bajas, “aunque seguirá limitada por la alta incertidumbre política interna y global”.
No es el mismo caso para la inversión pública, la cual registró su mayor caída desde que hay registro en el ámbito federal (bit.ly/4sgoQML). La OCDE estima que esta se mantenga “moderada”, como parte de la consolidación fiscal que se viene registrando luego de que en 2024 el déficit público –diferencia entre ingresos y gastos– se disparó a 5.7 por ciento del producto interno bruto (PIB).
“Una sólida gestión de la deuda pública, un sistema financiero bien capitalizado y líquido, y un bajo endeudamiento del sector privado continúan apuntalando la estabilidad económica”, reconoció la organización.
Expuesto a incertidumbre comercial
Por otro lado, la OCDE reiteró que “México está particularmente expuesto a las restricciones comerciales”, dado que más del “80 por ciento de sus exportaciones se dirigen a Estados Unidos y la integración de la cadena de suministro es profunda”.
Agregó que el aumento de los aranceles en Estados Unidos a empezado a afectar a las exportaciones, sobre todo el automotriz, el trato preferencial que tiene México en el mercado de Estados Unidos, debido al Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) “ha contribuido a mantener la competitividad comercial de México”.
De ahí la prioridad de ampliar el cumplimiento de las normas de origen, recomendó la OCDE.





