Por José Antonio Román
Ciudad de México. En un esfuerzo por visibilizar y combatir el “acoso callejero”, Amnistía Internacional (AI) y la artista Mónica Mayer montaron parte de la obra de El Tendedero, en la que, principalmente mujeres expresan en breves mensajes su sentir ante esta “violencia sorda cotidiana” que sufren en el espacio público.
Montado en la explanada del Palacio de las Bellas Artes, El Tendedero, cuya obra completa data de 1978, sirvió para que decenas de mujeres, pero también hombres, respondieran a cuatro preguntas sobre la primera y la más reciente experiencia de acoso, si esta acción ha estado presente en la escuela o en la Universidad, y qué has hecho y/o te gustaría hacer para evitarlo.
Decenas de respuestas escritas en pequeños papeles de colores fueron colgadas de un improvisado tendedero colocado en la explanada del recinto artístico. Ahí Mónica Mayer y Tamara Medina, de Amnistía Internacional, lamentaron que no exista política pública eficaz enfocada esencialmente a la educación sobre este tema desde la edad temprana, ni a sensibilizar sobre esta problemática creciente.





