Reuters/Afp
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves que va a eliminar los aranceles sobre el whisky escocés “en honor” al rey Carlos III y a la reina Camila.
“¡El rey y la reina han conseguido que haga algo que nadie más había logrado, sin apenas pedírmelo!”, afirmó Trump en su red social Truth Social, a finales de la visita de Estado de los monarcas a Estados Unidos.
El rey Carlos III y la reina Camila de Reino Unido hicieron una breve parada este jueves en la Casa Blanca para despedirse del presidente estadunidense, Donald Trump, en la conclusión de su visita de Estado de cuatro días a Estados Unidos.
El motivo oficial del viaje real era conmemorar el aniversario 250 de la independencia de Estados Unidos del dominio colonial británico, lo que dio pie a múltiples bromas irónicas de Carlos en sus discursos ante la élite de Washington sobre el hecho de haber estado en el bando perdedor de la Guerra de Independencia de Estados Unidos.
Pero también tenía como objetivo reparar lo que Carlos describió en la cena de Estado del martes con Trump como un “vínculo inquebrantable” y una “alianza indispensable” entre ambos países, recientemente tensada por la negativa del Reino Unido, junto con otros aliados europeos, a sumarse a la guerra de dos meses de duración entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Mientras posaba para las fotografías en una alfombra roja frente al pórtico sur de la Casa Blanca por la mañana, Trump, a quien sus opositores políticos denuncian con frecuencia como un aspirante a rey, señaló al monarca y dijo: “Es el mejor rey, en mi opinión”.
Los dos hombres, acompañados por Camila y la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, entraron, salieron cinco minutos más tarde y la familia real se subió a su coche para recorrer varios lugares de Virginia.
“Gente estupenda”, dijo Trump, que se presentó a las elecciones con un programa antiinmigración, al dirigirse a la comitiva que se alejaba. “Necesitamos más gente así en nuestro país”.





