Por Elio Henríquez, corresponsal
San Cristóbal de las Casas, Chis. El Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (Modevite), que agrupa a diversos pueblos y comunidades indígenas tzotziles, tzeltales y choles de 12 municipios de Chiapas, demandó a los presidentes de México y Honduras, Enrique Peña Nieto y Juan Orlando Hernández, respectivamente, que “apresuren las diligencias que permitan el regreso a casa” del ambientalista Gustavo Castro Soto, director de la asociación civil Otros Mundos.
“Si Gustavo fue testigo del asesinato de la coordinadora del Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas (Copinh), Berta Cáceres, y ha colaborado para que se encuentre a los responsables, no entendemos por qué se encuentra retenido de manera injusta por el gobierno de Honduras”, expresó el Modevite en una misiva.
“Nosotros, indígenas de Chiapas, queremos decir que es responsabilidad de los gobiernos mexicano y hondureño garantizar la seguridad e integridad física y sicológica de Gustavo Castro”, agregó.
La agrupación manifestó su preocupación porque “no se estén respetando sus derechos humanos y se esté poniendo en riesgo la vida” de Castro Soto, quien resultó herido durante el ataque en que Cáceres fue acribillada, el 3 de marzo pasado en La Esperanza, Intibucá, Honduras.
El Modevite señaló que “conocemos el trabajo honesto de Gustavo Castro a favor de la defensa de nuestros territorios y por ello denunciamos las acciones del gobierno hondureño que genera sospechas y criminaliza su participación en la defensa de los derechos humanos de los pueblos y comunidades de Honduras”.
Concluyó: “Nuestro corazón se hace solidario con los familiares y amigos de Gustavo Castro, con la organización Otros Mundos Chiapas, que él dirige dignamente, y con el pueblo indígena lenca, con el que nos sentimos hermanos de lucha. Reconocemos y respetamos las labores y aportes que Castro Soto y sus compañeros han dado a nuestros pueblos indígenas de Chiapas y México”.





