Reuters
El ministro de Salud británico, el laborista Wes Streeting, dimitió este jueves de su cargo para pedir una contienda por el liderazgo para destituir al primer ministro Keir Starmer, al que acusó de permitir una deriva política y de hacer recaer en otros la culpa de los fracasos de su gobierno.
Los resultados del gobernante Partido Laborista en las elecciones locales de la semana pasada han sumido a Reino Unido en su última crisis, apenas dos años después de que Starmer obtuviera una amplia mayoría con la promesa de traer estabilidad y poner fin a una década de caos político.
Tras días de llamados por parte de un número cada vez mayor de diputados laboristas para que Starmer dimita o fije un calendario para su salida, Streeting fue el primer ministro de alto rango en romper el silencio, afirmando que dimitía porque “ahora está claro que usted no liderará al Partido Laborista en las próximas elecciones generales”.
“Los diputados laboristas y los sindicatos laboristas quieren que el debate sobre lo que vendrá después sea una batalla de ideas, no de personalidades o de faccionalismos mezquinos”, escribió en su carta de dimisión. “Tiene que ser amplio y contar con el mejor grupo posible de candidatos”.





