La comunidad indígena nahua de Santa María Ostula, en el municipio de Aquila, Michoacán, denunció “la omisión y complicidad” del gobierno morenista de Alfredo Ramírez Bedolla frente al nuevo ataque armado, presuntamente perpetrado por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la mañana del 19 de mayo en la encargatura de La Cofradía de Ostula, hecho repelido por la Guardia Comunal de Ostula.
A través de un comunicado el Congreso Nacional Indígena (CNI) señaló a Ramírez Bedolla de “estar coludido” con el CJNG frente a la ola violencia que enfrentan las comunidades indígenas de Michoacán, que aseguran “su silencio se convirtió en certeza”.
La respuesta de la Guardia Comunal obligó el repliegue de los agresores, en un enfrentamiento que duró más de una hora, quienes luego de ser expulsados del poblado continuaron disparando en las inmediaciones de Coahuayula, municipio de Chinicuila.
La situación provocó la evacuación de escuelas y que habitantes buscaran refugio en sitios seguros, pese a que no se reportaron lesionados o fallecidos, la comunidad señaló que la ofensiva alteró la vida cotidiana de la población.
La Comisión de Comunicación de Ostula mencionó que dicho poblado ha sido blanco en los dos últimos años de incursiones armadas, bombardeos con drones y explosivos, en ataques que acabaron con la vida de decenas de personas, desaparecidos y heridos de gravedad.
De igual forma, relacionaron este nuevo episodio con las recientes agresiones contra las comunidades purépechas de Acachuén, Santa María Sevina, así como en el municipio de Chilapa, Guerrero, donde fueron ultimados integrantes de las rondas comunitarias, en hechos atribuidos al grupo criminal Los Ardillos.
En ambos posicionamientos, la comunidad de Santa María Ostula sostuvo que el gobierno estatal conoce plenamente la situación de violencia en la región, pero “se han negado a tomar medidas efectivas para brindar protección” a los grupos indígenas.
Entre sus exigencias solicitaron la instalación de una Base de Operaciones Interinstitucionales integrada por Ejército, Guardia Nacional y Guardia Civil en la localidad de Los Parejos, municipio de Chinicuila; además del desmantelamiento del CJNG, así como el cese de su protección por funcionarios y mandos policiales corruptos; la presentación con vida de cinco comuneros desaparecidos y garantías para el funcionamiento de la Guardia Comunal.
“La guerra en contra de nuestras localidades se torna cada vez más violenta”, señaló el CNI, al advertir que los ataques buscan desplazar a los pobladores de sus territorios ancestrales, “exigimos el alto total al exterminio en contra de los pueblos originarios de México”, concluyeron.








