Arturo Sánchez Jiménez
La Comunidad del Caribe (CARICOM) expresó este miércoles su “profunda preocupación” por el endurecimiento de las medidas económicas, comerciales y financieras impuestas por Estados Unidos contra Cuba, al considerar que agravan la crisis humanitaria que enfrenta la isla y afectan también a ciudadanos caribeños que estudian y viven allí. Subrayó que Cuba “no representa ninguna amenaza para ninguna nación”.
En una declaración difundida por el Consejo de Relaciones Exteriores y Comunitarias (COFCOR), el organismo regional sostuvo que las restricciones vigentes desde hace más de seis décadas han tenido “un efecto perjudicial” sobre la vida y los medios de subsistencia del pueblo cubano.
El COFCOR afirmó “inequívocamente” el derecho soberano de Cuba a importar y recibir combustible, y condenó las acciones que obstaculizan el suministro energético a la isla, situación que, señaló, ha precipitado una grave crisis humanitaria.
La organización también manifestó alarma ante recientes declaraciones que plantean la posibilidad de una agresión militar contra Cuba. Advirtió que cualquier acción de ese tipo provocaría “sufrimiento humano innecesario”, además de desestabilizar la arquitectura de seguridad de toda la región caribeña.
El organismo reiteró además la necesidad de preservar al Caribe como “Zona de Paz” y sostuvo que Cuba “no representa ninguna amenaza para ninguna nación”, al tiempo que la describió como un miembro “pacífico y cooperativo” de la comunidad internacional.
En su posicionamiento, el COFCOR consideró que la continuidad de las medidas coercitivas unilaterales contra la isla constituye “una violación injustificable de los derechos humanos, los principios del libre comercio y las normas fundamentales” que rigen las relaciones entre Estados soberanos.
La declaración recordó que la postura de CARICOM coincide con las resoluciones aprobadas año tras año por la amplia mayoría de los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas contra el embargo impuesto a Cuba.
El documento precisó que Guyana y Trinidad y Tobago reservaron sus posiciones respecto al contenido de la declaración.





