El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó este lunes que su país se encuentra en una “guerra total” contra Estados Unidos y sostuvo que la población debe asumir las consecuencias del conflicto.
“La realidad es que hoy la República Islámica de Irán está inmersa en una guerra total”, declaró el mandatario durante una reunión con funcionarios del poder judicial, de acuerdo con un comunicado de la Presidencia iraní.
Pezeshkian llamó a “ser realistas y aceptar las consecuencias naturales de esta resistencia”, al tiempo que advirtió que el principal frente de batalla se encuentra ahora en la economía y las condiciones de vida de la población.
“Si la presión económica llegara a generar descontento social (…), el enorme apoyo de la población al Estado podría verse debilitado”, advirtió.
En junio, la inflación en Irán se aceleró con fuerza como consecuencia de la guerra, hasta alcanzar cerca del 90 por ciento interanual.
Irán acusa a Trump y al líder monárquico Reza Pahlavi de tramar la división territorial del país
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, acusó al presidente Donald Trump y al opositor monárquico Reza Pahlavi de haber impulsado un plan para desmembrar Irán durante la reciente guerra con Estados Unidos.
En una entrevista con la agencia Mehr News, sostuvo que desde el cuarto día del conflicto Trump llamó a dirigentes de la región del Kurdistán iraquí para promover la fragmentación del país, por lo que advirtió al primer ministro iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, que Teherán respondería militarmente ante cualquier amenaza proveniente de esa zona. Aseveró que las autoridades iraquíes, líderes kurdos y el gobierno de Turquía impidieron que la “conspiración” prosperara.
Araghchi afirmó además que, durante una visita a Israel, Reza Pahlavi aceptó la división territorial de Irán y planteó que las regiones periféricas quedaran bajo control de otros actores mientras él gobernaría la parte central del país como “sha”. “Habían planeado la desintegración de Irán”, sostuvo el canciller, quien presentó esas declaraciones como prueba de la coordinación entre Washington y sectores opositores iraníes.
El jefe de la diplomacia iraní también aseguró que las protestas de enero comenzaron como manifestaciones legítimas por el descontento social, pero afirmó que a partir del 8 de enero ingresaron armas y grupos organizados con el objetivo de provocar muertos para justificar una intervención estadunidense.
De acuerdo con Araghchi, el cálculo de Estados Unidos era que un ataque militar desencadenaría un levantamiento interno contra la república islámica, pero “la guerra unificó al país” y frustró ese propósito.





