Enrique Méndez y Alma Muñoz
La intención de que los medios electrónicos cuenten con un código de ética permitirá que las audiencias decidan si ven y escuchan o no sus programas noticiosos, afirmó la presidenta, Claudia Sheinbaum.
Además, señaló, si en sus políticas informativas los medios incluso definen que mienten deliberadamente, “nadie los va a sancionar, pero si tienen un código publicado mínimamente deberían cumplirlo”.
Al abordar el debate respecto de si en las conferencias matutinas también debería existir la réplica, como se plantea a los medios de comunicación en los lineamientos a discusión pública, expuso que en las mañaneras “hay libertad” de preguntar y debate.
Y si “un partido quiere tener su espacio de información, tienen todo su derecho de llamar a una conferencia. Quieren debatir lo que se dice en la mañanera, tienen sus espacios. Este es un espacio de la Presidencia de la República para comunicarse con el pueblo de manera directa”.
Lo que se busca, insistió, es garantizar el mínimo derecho de las audiencias y “vamos viendo cómo funciona”, pero también acotó que “cualquier ciudadano puede presentar una demanda civil o penal”.
Porque, señaló, dependiendo de cada uno de los estados, existen las dos vías para reclamar una calumnia.
“En la Ciudad de México la calumnia solo está (sancionada) en el Código Civil. Se consideró en su momento por los gobiernos progresistas, con sus excepciones, que han gobernado la ciudad, que es mejor una demanda civil, más allá del dinero que pueda pagar uno u otro. Hay otros estados que consideran penal la calumnia y la difamación”, señaló.
Afirmó que lo relevante es que “la gente tome conciencia, es suficientemente inteligente para saber quién dice la verdad y quién no. Lo que tiene que haber es derecho de réplica”.
Dijo que mantuvo el ejercicio de las conferencias matutinas, porque “sabía que en algún momento vendría una andanada de mentiras y calumnias. La mañanera es para responder”.
Incluso señaló que en México “no hay oposición porque no hay proyecto, sólo hay ataques… que porque fui a la final (del Mundial de futbol), ataque. Si no hubiera ido, igual hubiera sido ataque”.





