Julio Gutiérrez

Con el fin de fortalecer la producción agropecuaria, ampliar el financiamiento y facilitar el acceso de pequeños y medianos productores mexicanos a mercados de Estados Unidos, la American Society México (Amsoc) y la Confederación Nacional Campesina (CNC) propusieron crear un programa para verificar y dar seguimiento a las tierras y los productores, a fin de garantizar que estén “libres y seguras de interferencias delictivas”.

Durante la firma de un memorándum de entendimiento entre ambas organizaciones, Larry Rubin, presidente de la Amsoc, sostuvo que se debe “combatir la presencia del crimen organizado en toda la cadena productiva del campo”.

Eso va, expresó, desde la propiedad y el uso legítimo de la tierra y la compra de semillas, fertilizantes e insumos, hasta la producción, el almacenamiento, el transporte, la distribución y comercialización de los productos.

“El productor debe tener la seguridad que podrá sembrar, cosechar, transportar y vender sin amenazas ni extorsiones”, afirmó Rubin.

Señaló que la seguridad del campo no es solamente una cuestión policial, pues también requiere financiamiento legal y accesible, mercados transparentes, cadenas productivas verificables, instituciones presentes y cooperación entre productores, empresas, organizaciones sociales y autoridades.

De acuerdo con la CNC, la propuesta parte de un diagnóstico sobre las condiciones que enfrentan los núcleos agrarios y busca aprovechar la presencia territorial de la organización, que representa a más de 32 mil núcleos agrarios en los 32 estados.

La CNC enfatizó que el 50.8 por ciento del territorio nacional corresponde a propiedad social y que existen 99.8 millones de hectáreas bajo ese régimen.

Más que una frontera

Rubin destacó que México y Estados Unidos “no solamente compartimos una frontera: compartimos cadenas productivas, mercados, alimentos y responsabilidades”.

Recordó que una parte de los alimentos que se consumen diariamente en Estados Unidos proviene del campo mexicano y sostuvo que proteger a los productores también significa fortalecer la seguridad alimentaria de América del Norte.

La Amsoc y la CNC también pusieron sobre la mesa impulsar nuevas alternativas de financiamiento para los productores, inversión en regiones rurales, acceso a tecnología y capacitación, procesos de certificación y trazabilidad, así como mejores canales de comercialización y una mayor vinculación con empresas y mercados estadounidenses.

“Queremos que los pequeños y medianos productores tengan acceso a oportunidades que hoy parecen reservadas solamente para las grandes empresas, que puedan producir más, que puedan vender más y que reciban una remuneración justa por el fruto de su trabajo”, externó Rubin.

El documento presentado por la CNC advierte que, pese al crecimiento de las exportaciones agroalimentarias, persisten rezagos en el campo.

Según sus cifras, México exportará este año productos agroalimentarios por 52 mil 200 millones de dólares, lo que lo coloca como el séptimo mayor exportador mundial; sin embargo, sólo 8 por ciento de los productores tendría acceso a crédito formal y 3 por ciento a seguro agrícola.

Detalló que 87 por ciento de las exportaciones agroalimentarias mexicanas tienen como destino Estados Unidos y busca aumentar la participación directa de los productores en el valor de sus cosechas mediante contratos con compradores, certificación de calidad y acceso a mercados sin intermediarios.

En materia de seguridad, el programa busca establecer mecanismos de verificación territorial y trazabilidad que permitan identificar las unidades productivas y fortalecer cadenas legítimas y verificables.

“No podemos permitir que quienes trabajan honestamente sean desplazados, amenazados o sometidos a intereses delictivos”, añadió Rubin.

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