Reuters y la Redacción
El peso mexicano se depreció este viernes y terminó por encima de la barrera de 17 unidades por dólar, después de que comentarios del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) reforzaron las expectativas de un alza de las tasas de interés en ese país, lo que fortaleció al billete verde.
En operaciones al mayoreo, el tipo de cambio cerró en 17.03 pesos por dólar, de acuerdo con el precio final reportado por el Banco de México, lo que representó un declive de 5 centavos (0.35 por ciento) frente a la sesión anterior para la moneda mexicana, que con este cierre, acumuló una depreciación de 11 centavos (0.65 por ciento) en la semana y descontó toda la ganancia acumulada desde mediados del mes.
Antes de la intervención del presidente de la Fed, el peso llegó a avanzar 0.15 por ciento, a 16.9462 por dólar. Sin embargo, posteriormente cruzó el umbral de 17 unidades, presionado por el fortalecimiento del dólar estadounidense.
Durante su primera participación al frente de la Fed en el simposio anual de Estados Unidos, en Jackson Hole, Kevin Warsh dijo que el banco central estadounidense aún tiene “trabajo por hacer” si las autoridades monetarias no confiaban en que la inflación regrese a su objetivo de 2 por ciento.
Las declaraciones llevaron al mercado a aumentar las expectativas que la autoridad monetaria eleve las tasas de interés en septiembre, en lugar de mantenerlas sin cambios.
En el mercado bursátil, el principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores, el S&P/BMV IPC, cayó 0.53 por ciento a 65 mil 484.32 puntos, arrastrado principalmente por firmas del sector aéreo. Las acciones del grupo aeroportuario GAP encabezaron las bajas, con 3.42 por ciento menos; los títulos de su par OMA restaron 1.92 por ciento y los de la aerolínea Volaris cedieron 1.70 por ciento. En la semana el indicador terminó con un descenso de 0.37 por ciento.
Su comportamiento en la sesión estuvo en línea con los principales índices de la bolsa de Nueva York: el índice Nasdaq cayó 0.52 por ciento, el Standard and Poor’s (S&P) 500 perdió 0.25 por ciento, mientras el Dow Jones restó 0.02 por ciento. Wall Street prefiere un entorno monetario más flexible porque favorece el crecimiento de las empresas y las inversiones.





