- “Barredora” chiapaneca
- Patrimonio de Romero Oropeza
- Dos grupos tabasqueños
Julio Hernández López
Dos personajes con especial relevancia en el sexenio obradorista fueron expuestos negativamente en estos días en que la presidenta de México pareciera dispuesta a apretar algunas tuercas en la maquinaria del poder.
El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, morenista desde 2018, luego de nueve años de militancia en el Verde, hizo el viernes pasado una radiografía de los avances en materia de seguridad pública en los dos años recientes que, en realidad, fue una acusación pública del abandono, por lo menos, del ejercicio de gobierno por parte de su antecesor, Rutilio Escandón Cadenas. Así lo dijo Ramírez Aguilar: “Entramos con el segundo lugar nacional de mayor incidencia, una cifra de vergüenza. Hoy, al día de hoy, pueden ustedes consultarlo en el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; julio del 2026, seguro ya está por salir agosto, pero llegamos al primer lugar con menor incidencia delictiva”.
Escandón Cadenas prolongó en Chiapas el terrorífico dominio criminal de La Barredora de Tabasco y otros grupos criminales. Casado con una hermana de Adán Augusto López Hernández (Rosalinda, que fue diputada federal y local, senadora y administradora general de Auditoría Fiscal Federal del SAT; fallecida en 2024, electa para ser senadora por Tabasco por segunda ocasión), Rutilio dejó pasar, dejó hacer, adherido a la suerte e intereses de su cuñado. Cinco días después de terminar su perniciosa administración, en diciembre de 2024, fue premiado por la presidenta Sheinbaum con un consulado general relevante: Miami, Florida.
El mismo viernes 11, en la Mañanera que se realizó en Tuxtla Gutiérrez, la presidenta Sheinbaum informó, a pregunta sobre el tema, que le había pedido a Octavio Romero Oropeza, director del Infonavit, que publicara su declaración patrimonial, pues se había acogido a una norma de este instituto que permite eludir tal publicación: “Ya le pedí que cambie esa norma porque no está bien. Todos los servidores públicos tienen que hacer públicas sus declaraciones patrimoniales y Octavio no debe ser la excepción”.
Y Octavio hubo de publicar lo que no quería publicar: un patrimonio total de 47.5 millones de pesos, con un ingreso anual de 2.2 millones de pesos, entre sueldos y otras percepciones laborales (por encima del sueldo de la presidenta de la república). Buena parte de sus adquisiciones inmobiliarias fueron pagadas de contado. Romero Oropeza fue oficial mayor cuando Andrés Manuel López Obrador fue presidente del Partido de la Revolución Democrática y durante cinco años, cuando fue jefe de gobierno de la Ciudad de México. Luego del fraude electoral de 2006 ocupó la Secretaría de la Honestidad y Austeridad Republicana del Gobierno Legítimo encabezado por AMLO. Agrónomo de profesión, en 2018 fue designado al frente de Pemex y en 2024 la presidenta Sheinbaum lo nombró director del Infonavit.
Aun cuando los dos golpes políticos tienen como referencia a Tabasco, lo han sido a dos grupos internos en larga confrontación. Rutilio Escandón ha sido parte, no solo en función de la familiaridad política, del grupo de Adán Augusto López Hernández, mientras que Romero Oropeza está en la línea del gobernador Javier May y del secretario de gobierno, José Ramiro López Obrador, conocido como Pepín (este grupo le ganó la postulación al gobierno tabasqueño a López Hernández, y el ganador, May, denunció la colusión criminal del poder político con el grupo llamado La Barredora).
Y, mientras estudiantes de la Escuela Normal Rural “Luis Villarreal” El Mexe, de Hidalgo, irrumpieron ayer al final de un acto de la presidenta Sheinbaum en Pachuca, para exigir el cumplimiento de compromisos gubernamentales que, aseguran, han sido desatendidos, ¡hasta mañana, luego de la marcha dominical por la paz en Culiacán, luego de dos años de guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa, con los gobiernos rebasados!



