The Independent
Según reportes de medios estadunidenses, Sean Diddy Combs fue trasladado de urgencia desde una prisión federal luego de sufrir una lesión en la cabeza. No se han dado a conocer más detalles sobre las circunstancias del incidente.
El magnate de la música, de 56 años y caído en desgracia, fue condenado a 50 meses de prisión tras ser declarado culpable de dos cargos de transporte para ejercer la prostitución en 2025.
Según TMZ, Combs fue trasladado de la prisión federal de Fort Dix en Nueva Jersey la madrugada del sábado con una lesión en la cabeza. El medio informó que la lesión no ponía en peligro su vida y que Combs estaba consciente.
No se dispuso de más detalles de inmediato.
Un portavoz de Combs declaró a The Independent: «Estamos al tanto de las informaciones relativas a Sean Combs y estamos trabajando para esclarecer los hechos. La salud y el bienestar de Sean son nuestra principal preocupación, y agradecemos a todos los que se han puesto en contacto con nosotros».
La noticia del incidente llega en un momento en que la fecha de liberación de Combs se ha pospuesto varias veces. Actualmente, está previsto que salga en libertad en marzo de 2028.
La última fecha prevista para la liberación de Combs era enero de 2028, pero la fecha se modificó después de que un impactante reportaje de NBC News revelara nuevos detalles de su vida entre rejas.
Cuatro hombres que compartieron celda con Combs, bajo condición de anonimato, declararon al medio que el fundador de Bad Boy Records goza de privilegios diferentes a los de sus compañeros de prisión: tiene personas que le hacen las tareas, le dan masajes al estilo chino, le preparan comidas especiales y le suministran drogas, alcohol y teléfonos móviles de contrabando.
“Esto no es algo normal que se vea en la cárcel. Esto es cosa de ricos”, dijo uno de los hombres anónimos a NBC News. “Parece una locura, pero claro, es Diddy”.
Según fuentes consultadas por NBC News, poco después de que Combs llegara a Fort Dix, adquirió un teléfono, alcohol y un grupo de reclusos a quienes paga para que hagan lo que él les ordene.
“Es multimillonario. La gente lo admira profundamente”, dijo una de las fuentes. “El dinero es poder, especialmente tras las rejas”.
Según las acusaciones, Combs gastaba miles de dólares cada mes, dinero que iba a parar a las cuentas de la tienda de la prisión de sus compañeros reclusos. Su supuesta nómina incluye a presos que limpian su celda, le hacen la cama, le lavan la ropa, limpian el baño y las duchas antes de que él los use, y hombres que le preparan comidas especiales como pollo al curry, pizza y empanadas.
Un portavoz de Combs rechazó las acusaciones, declarando a The Independent: «El escrutinio constante de cada detalle de la vida de Sean Combs en prisión ha llegado al punto en que los medios de comunicación presentan la vida cotidiana en la cárcel como noticia. La única noticia real es que Sean sigue cumpliendo su condena conforme a las normas y espera pacientemente la decisión del tribunal sobre su apelación».







