Clara Zepeda

Mientras los inversionistas reconsideraron sus temores sobre el financiamiento de proyectos de inteligencia artificial (IA), el peso mexicano, la Bolsa Mexicana y Wall Street dieron media vuelta y cerraron con ganancias este jueves.

En medio de toda esta volatilidad, gran parte de la demanda se volcó hacia los bonos del Tesoro de Estados Unidos y la renta fija en general.

Y es que la rentabilidad exigida al bono estadunidense de 10 años se replegó hacia el 5.077 por ciento, muy lejos del 5.305 por ciento que llegó a rozar justo después del dato de inflación. En Europa, el bono alemán se enfría a 3.4075 por ciento.

Mientras tanto, la divisa mexicana cerró en 18.4142 unidades por dólar spot, lo que representó una apreciación de 0.40 por ciento frente al dólar.

De acuerdo con datos del Banco de México, el tipo de cambio operó entre un máximo de 18.4690 unidades y un mínimo de 18.3530 unidades.

Tras la publicación de más datos macroeconómicos en Estados Unidos, el índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas internacionales, retrocedió 0.51 por ciento, a 102.004 unidades, ante una menor previsión de los inversionistas sobre un posible incremento al rango objetivo de la tasa de fondos federales y a la espera de conocer el reporte de producción industrial de Estados Unidos este viernes.

La inflación del productor en Estados Unidos repuntó 1.3 por ciento mensual al noveno mes del año, desde el dato anterior de 0.5 por ciento, lo que implicó una lectura superior al consenso del mercado de 0.6 por ciento. En tanto, las solicitudes iniciales por seguro de desempleo fueron de 199 mil durante la semana anterior (en línea con las expectativas), desde las 198 mil del periodo anterior.

En lo que respecta a las ventas minoristas, durante septiembre mostraron un aumento mensual de 0.8 por ciento frente al 0.3 por ciento anticipado.

El incremento de la inflación de septiembre en Estados Unidos, superior a lo esperado, elevó la susceptibilidad de los inversionistas, en particular, con las tecnológicas, pues vuelven a dar por hecho un ajuste al alza de las tasas de referencia de la Reserva Federal (Fed) antes de que finalice el año, incluso a pesar de una posible pausa en la reunión de octubre.

Los mercados accionarios a nivel mundial presentaron movimientos negativos, encabezados por el sector tecnológico y de semiconductores, ante una creciente toma de utilidades de la inteligencia artificial (IA), y por la mayor competencia procedente de China.

No obstante, los mercados accionarios en América del Norte se dieron la media vuelta.

La Bolsa Mexicana de Valores subió 1.31 por ciento, a los 67 mil 663.29 unidades, apoyada por el aumento de los precios de las acciones de Cemex, 5.10 por ciento; Grupo Carso, 8.71 por ciento; Megacable, 4.46 por ciento; Oma, 3.22 por ciento; Inbursa, 2.85 por ciento; Banorte, 1.32 por ciento; Gap, 2.98 por ciento; América Móvil, 2.83 por ciento, principalmente.

La tecnología en la mira

El Nasdaq ganó 0.08 por ciento; el S&P 500 avanzó 0.33 por ciento y el Dow Jones, 1.08 por ciento.

Enrique Covarrubias, economista en jefe y director de análisis de Actinver, explicó que la recuperación de los mercados estadunidenses se extendió más allá de las grandes tecnológicas, apoyada por los resultados corporativos y un mayor apetito por riesgo.

La jornada mostró una rotación de inversiones hacia sectores como salud, materiales, servicios financieros y software, mientras persisten las dudas sobre los costos y la rentabilidad de la infraestructura de inteligencia artificial.

Las acciones de semiconductores llegaron a caer 4.2 por ciento durante la jornada, aunque moderaron sus pérdidas a 0.9 por ciento, tras declaraciones del director general de Nvidia, Jensen Huang, sobre la situación financiera de CoreWeave.

Nvidia perdió 1.8 por ciento y Dell retrocedió 6.8 por ciento, mientras Oracle avanzó 3 por ciento.

Por su parte, TSMC reportó un crecimiento anual de 41 por ciento en ingresos y señaló que la demanda de chips para inteligencia artificial continúa superando su capacidad de producción.

La paradoja del mercado: la demanda de tecnología sigue creciendo, pero los inversionistas comienzan a exigir mayor claridad sobre la rentabilidad de las inversiones multimillonarias en infraestructura de IA, explicó Covarrubias.

Tras el desplome de las reservas de petróleo estadunidenses, los crudos cerraron con resultados dispares el jueves, resaltando el precio del WTI.

El barril estadunidense de West Texas Intermediate (WTI) ganó 3.03 por ciento, hasta los 97.97 dólares, por las numerosas compras de crudo estadunidense, en un contexto de mayor demanda en Estados Unidos por el conflicto en Medio Oriente.

El Brent del Mar del Norte, referencia internacional, perdió 0.13 por ciento, hasta los 105.92 dólares.

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