Reuters
Washington. Los precios al productor en Estados Unidos registraron en septiembre su mayor subida en cuatro años y medio, en un contexto de aumento de los costos de los bienes y servicios, en la señal más reciente de que la inflación se está extendiendo más allá de los productos energéticos.
El Índice de Precios al Productor para la demanda final se disparó 1.3 por ciento el mes pasado, el mayor incremento desde marzo de 2022, tras un aumento revisado al alza de 0.5 por ciento en agosto, informó este jueves la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado un aumento del IPP del 0,5%, tras el incremento del 0,4% registrado en agosto. En los doce meses hasta septiembre, el IPP se disparó un 6,3%, el mayor avance desde diciembre de 2022, tras un alza del 5,6% en agosto.
El reporte de la inflación a los productores se da a conocer al día siguiente que se reportó la inflación al consumidor, medida a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mostró que en septiembre los precios se aceleraron por un repunte en los costos de la gasolina y el diésel, que subieron 7.1 y 15.3 por ciento, respectivamente.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0.6 por ciento el mes pasado, tras el 0.4 por ciento en agosto y en el balance anual se ubicó en 3.7 por ciento, tras el 3.4 por ciento de agosto y por encima del objetivo de 2 por ciento del banco central (https://t.ly/ZgNQf ).
El reporte de inflación al consumidor volvió a poner sobre la mesa una subida de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de cara a su reunión a finales de este mes.
El repunte de los precios de la energía representa de más de 80% del avance generalizado en los costos de producción
Los precios de los bienes de producción aumentaron 2.6 por ciento, la mayor subida desde que el gobierno comenzó a recopilar estos datos en diciembre de 2009. El repunte de 10.8 por ciento en los precios de la energía representó más de 80 por ciento del avance generalizado de los precios de los bienes. Los precios de la gasolina escalaron 20.3 por ciento.
También se registraron subidas en los precios del diésel, el combustible para aviones y la electricidad doméstica. La prolongada guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán mantiene elevados los valores del petróleo.
Se elevan costos de alimentos y diversos rubros
Los precios al por mayor de los alimentos repuntaron 1.2 por ciento, tras tres meses consecutivos de descensos. Excluyendo los componentes volátiles de los alimentos y la energía, los precios de los bienes de producción subieron 0.3 por ciento. Los denominados bienes subyacentes registraron un aumento de 0.4 por ciento en agosto.
Los precios de los servicios se dispararon 0.8 por ciento, tras subir 0.2 por ciento en agosto. Un aumento de 1.4 por ciento en los márgenes de los servicios comerciales representó casi la mitad del incremento generalizado de los precios de los servicios.
También se registraron aumentos en los costos del transporte de mercancías por carretera, las habitaciones de hotel y motel, así como en las tarifas aéreas. Sin embargo, los márgenes de la venta al por menor de combustibles y lubricantes para automóviles se desplomaron 30.3 por ciento. Los precios de la intermediación bursátil también descendieron.
La Reserva Federal utiliza los índices de precios del gasto en consumo personal (PCE) para su objetivo de inflación de 2 por ciento. Algunos de los componentes del IPP se tienen en cuenta en el cálculo de los indicadores de inflación del PCE.







