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La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, declaró este sábado que las asambleas anuales de su institución y del Banco Mundial, celebradas esta semana en Bangkok, estuvieron marcadas por una mezcla de “optimismo” y “preocupación”.
“El optimismo proviene de la resiliencia de la economía mundial, las promesas de la inteligencia artificial (IA) y el dinamismo de Asia”, explicó la economista búlgara durante la última jornada del encuentro de otoño de ambos organismos.
“Pero la IA también se percibe como una fuente de preocupación, al igual que la inflación, los altos niveles de endeudamiento, las guerras y los riesgos climáticos”, matizó.
A lo largo de la semana, el FMI advirtió que los elevados niveles de deuda y el aumento de los rendimientos de los bonos soberanos estaban endureciendo las condiciones financieras, mientras los bancos centrales deben concentrarse en combatir la inflación, posiblemente mediante nuevas alzas de las tasas de interés.
Los precios mundiales de la energía también aumentaron considerablemente desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, a finales de febrero, lo que repercutió en la inflación.
De acuerdo con el FMI, los países más vulnerables a este impacto son aquellos de bajos ingresos que importan petróleo y no se benefician del auge de la IA, que impulsa el crecimiento de numerosas economías avanzadas.
Inflación, un impuesto a los pobres
“Puedo decirles que a la gente de todo el mundo, pero sobre todo en los países más pobres, no le gusta la inflación. La inflación es como un impuesto a los pobres”, afirmó Georgieva.
A su juicio, estas naciones deben establecer prioridades presupuestarias que favorezcan tanto el crecimiento económico como la protección de las poblaciones más vulnerables.
La directora gerente del FMI señaló que la proporción de los ingresos públicos destinada al pago de la deuda en los países de renta baja aumentó de 8 a 14 por ciento en los últimos años.
Sostuvo que el organismo tiene la “responsabilidad” de ayudar a estas naciones a reestructurar sus deudas cuando sea necesario, apoyar la movilización de recursos internos, atraer financiamiento internacional y generar condiciones propicias para la inversión privada.
“Cuando hacemos todo lo posible, eso se traduce en una mejora en la vida de las personas”, señaló.
Advierten riesgos por dependencia de la IA
Además de las cuestiones económicas, la inteligencia artificial y la necesidad de regular los modelos más avanzados figuraron entre los principales temas de las reuniones anuales.
Georgieva advirtió sobre los riesgos de depender excesivamente del auge de esta tecnología, al considerar que “depender de un solo motor de crecimiento” equivalía a “pararse en una sola pierna”.
También se mostró “impresionada” por el espíritu de cooperación observado en Bangkok entre las empresas de inteligencia artificial y los gobiernos para afrontar los desafíos de la regulación.







