Merry MacMasters
El Cuarteto Latinoamericano de Mujeres Saxofonistas (Clam), integrado por instrumentistas de diferentes países y con siete años de trayectoria, se presentará por primera vez en México en un concierto el 24 de octubre en el Museo Nacional de Arte. Interpretarán un programa de seis obras compuestas especialmente para Clam, resultado de la convocatoria Semillas latinoamericanas dirigida a compositoras del continente, expresa Alma Rodríguez, saxofonista mexicana e integrante de la agrupación.
Las otras tres miembros son Lorena Ríos Gómez (Colombia), Estefanía Schanton (Argentina), Karem Cecilia Ruiz Martínez (Chile). Cada quien toca el saxofón en una tesitura diferente: tenor, barítono, contralto y soprano. “Son como las voces de un coro. Se complementan muy bien las tesituras. El resultado es como un cuarteto de cuerdas, pero con la sonoridad de saxofones”, apunta Rodríguez.
De Nubia Jaime-Donjuán, compositora mexicana quien ha trabajado con Arturo Márquez, se presentará un danzón. Motivos, de la también mexicana Nonis Prado, fue compuesta desde un discurso feminista “al considerar la postura de las integrantes del cuarteto”, con la idea de “darle luz a las compositoras, a las intérpretes en general y a las mujeres en la música”. Fue estrenada en 2025 en el Primer Encuentro de Saxofonistas con Perspectiva de Género, celebrado en Argentina.
Suite pop, de la argentina Mariana Luzardo, de cinco movimientos, contiene “tintes medio tangueros, aunque es una pieza más juguetona que eso”, asegura Rodríguez. La colombiana Dora Covelly estará presente con Pacífico, que retoma un ritmo de su país conocido como currulao. De la también colombiana Wendy Giraldo se interpretará El quiebra dedos, en este caso un “pasillo arriao”, pieza festiva y bailable. La última composición es Nostágico, de la chilena Karem Ruiz, integrante de Clam.
Las cuatro intérpretes, quienes también son docentes, se reunieron en 2019 al estar en “el mismo entendido de que resultaba relevante la representación de las mujeres en el medio del saxofón que, como muchos instrumentos, es mayoritariamente tocado por varones. Nos pareció, pues, relevante formar un cuarteto de mujeres, pero además con representación internacional. Las maestras que lo conforman son muy destacadas en sus países de origen, lo que da un realce. Nos juntamos por primera vez en Buenos Aires para trabajar música de compositores latinoamericanos y después pudimos empezar nuestro proyecto”, señala Rodríguez.
–¿Por qué le atrae a las mujeres tocar o estudiar el saxofón?
–Todas lo escogimos por motivos diferentes. En mi caso empecé a estudiarlo hace poco más de 20 años. Cuando lo elegí éramos muy pocas las mujeres que lo tocaban. Para mí fue importante conocerlo y conforme ha pasado el tiempo han salido cada vez más representantes de este instrumento. Resulta bonito que haya un cuarteto de mujeres dada la poca representación, digamos. Entonces, cada vez hay más saxofonistas mujeres y, bueno, se van construyendo referentes, y vamos balanceando la cosa con respecto de nuestros colegas varones.
–¿Existen prejuicios respecto de una mujer tocando el saxofón?
–Existieron, pero en el presente parece que se han diluido, al menos en el medio académico. Cada vez son menos los prejuicios aunque, digamos, todavía hay bastantes. Hay a quienes les parece exótico ver tocando a una saxofonista, aunque en el medio académico es bastante más normal. El año pasado en la UNAM había más alumnas mujeres de saxofón que hombres.
–¿A qué atribuye el interés por el saxofón?
–Probablemente por las posibilidades que tiene el instrumento, sobre todo técnicas. El saxofón es muy versátil. Puede sonar muy sutil, delicado, aunque también muy estridente. Se le puede pedir cualquier tipo de sonoridades y responde. Quizá por eso se ha vuelto popular, aunque en realidad hay toda una explicación histórica que data del siglo pasado.
El cuarteto toca cada año en un país diferente. El concierto será el 24 de octubre a las 11:30 horas en el Museo Nacional de Arte, Tacuba 8, Centro Histórico.







