Reuters
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, determinó este jueves que la producción y el refinado de petróleo, así como las actividades relacionadas, son esenciales para la defensa nacional.
Trump también invocó la Ley de Producción de Defensa (DPA, por sus siglas en inglés) que es una legislación de la época de la Guerra Fría, establecida en 1950, que otorga al presidente poderes extraordinarios para intervenir e incentivar sectores para actividades relacionadas con el petróleo, así como para oleoductos y almacenamiento de energía.
Los precios del petróleo crudo y del diésel se dispararon desde que Estados Unidos e Israel atacaron conjuntamente a Irán a finales de febrero de 2026. Desde entonces, el conflicto limitó los envíos de energía a nivel mundial, mientras que los ataques ucranianos contra refinerías rusas agravaron la escasez de combustible.
El aumento de los costos es un riesgo político para Trump conforme se acercan las elecciones del 3 de noviembre, mientras sus compañeros republicanos intentan mantener el control de ambas cámaras del Congreso.
Desafío electoral y nivel de aprobación popular de Trump
Dentro de este panorama el índice de aprobación de Donald Trump subió un punto porcentual en los últimos días, hasta 36 por ciento, al tiempo que disminuyó la insatisfacción pública por el costo de vida, de acuerdo con una encuesta de Reuters/Ipsos.
La misma encuesta señala que Trump comenzó su segundo mandato en enero de 2025 con un índice de aprobación del 47 por ciento, después de ganar las elecciones con la promesa de controlar la inflación persistentemente alta.







