Por Dpa
Viena. La policía austriaca utilizó hoy gases lacrimógenos y bastones para dispersar a los manifestantes congregados en Brenner, un paso fronterizo montañoso con Italia, que protestaban contra los previstos estrictos controles en la frontera entre los dos países, informó la agencia de noticias autriaca APA.
Austria desplegó más de 300 policías en Brenner, mientras unos 250 manifestantes, la mayoría italianos, protestaban contra los planes del gobierno austriaco, dijo a Dpa un portavoz de la policía.
El gobierno austriaco se dispone a instalar puestos de control y vallas en Brenner y advirtió a Roma que iniciará controles más estrictos si la ruta migratoria, que tuvo hasta ahora a Grecia como principal puerta de entrada, se desplaza ahora a Italia y las autoridades de ese país no son capaces de impedir a los recién llegados entrar en Austria.
En una manifestación similar a comienzos de abril en Brenner, 15 manifestantes y 15 policías tuvieron que recibir tratamiento por gas lacrimógeno.
El plan de Viena desató la alarma en Italia porque podría bloquear el tráfico en el paso de montaña, situado en una de las rutas de carretera y ferrocarril de transporte más importantes de Europa.
Además, el paso fronterizo de Brenner tiene una importancia simbólica en la región, al unir la provincia del Tirol en Austria con la italiana Tirol del Sur, donde se habla alemán.
El nuevo ministro del Interior austriaco, Wolfgang Sobotka, dijo ayer sábado que buscaría el diálogo con Roma en esa cuestión, que advirtió que “la valla será instalada si Italia no adopta medidas”.





