Ciudad de México. Standard & Poor’s (S&P) subió la calificación de crédito de contraparte de largo plazo en escala global Banco Mercantil del Norte (Banorte) a ‘BBB+’ de ‘BBB’, tras revisar su evaluación de importancia sistémica de la institución a elevada de moderada.
La calificadora internacional explicó que el cambio de su evaluación de importancia sistémica de Banorte refleja, sobre todo, la posición de primer nivel del banco al ser la tercera institución más grande en México en términos de depósitos totales, situación que esperan permanezca en los próximos años.
También considera que el banco alcanzará antes de lo esperado una participación de mercado significativa en la banca minorista, la cual creció de manera consistente en los últimos cinco años, y prevé que se mantenga por encima de 10 por ciento en adelante.
Además, la agencia evaluadora incorporó la reciente clasificación de grado II como una institución con importancia sistémica local de la entidad reguladora mexicana, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
“Nuestra opinión sobre un banco con importancia sistémica elevada toma en cuenta el impacto adverso que la caída de un banco puede tener en el sistema financiero y en la economía real, debilitando al sistema financiero completo”, añadió.
Señaló que su evaluación también considera la importancia de un banco en el sistema de pagos nacional, de tal manera que su quiebra generaría una pérdida de confianza en el sistema financiero y pérdidas significativas entre otras contrapartes en el mercado.
En opinión de S&P, el tamaño no es el único factor determinante, pero un banco con una participación de mercado constante en la banca minorista, por encima de 10 por ciento, sería uno de elevada importancia sistémica para México, y considera que Banorte ostenta todas estas características.
Al mismo tiempo, confirmó la calificación de corto plazo en escala global de ‘A-2′, y las calificaciones de largo y corto plazo en escala nacional de ‘mxAAA’ y ‘mxA-1+’, respectivamente, de Banorte. La perspectiva de las calificaciones de largo plazo en ambas escalas es estable.
Explicó que la perspectiva estable refleja en la actualidad la de la calificación soberana de México e incorpora también la expectativa de S&P de que el banco siga aumentando sus volúmenes de negocio, mantenga niveles estables de activos improductivos y pérdidas crediticias, y no realice adquisiciones adicionales.





