Atenas. Grecia quiere a volver a los mercados de bonos el próximo año, dijo el primer ministro Alexis Tsipras en declaraciones publicadas por un semanario local el sábado, luego de que Atenas inició negociaciones con sus acreedores esta semana sobre cómo hacer más manejable la carga de deuda del país.
Atenas no tiene acceso a los mercados financieros desde 2014. Atenas firmó el año pasado un tercer rescate internacional por un importe de hasta 86 mil millones de euros.
El gobierno de izquierda de Tsipras espera concluir una revisión de su avance en las reformas pedidas por sus acreedores en una reunión de ministros de Finanzas de la zona euro el 24 de mayo, una medida que desbloquearía nuevos fondos a tiempo para el pago de los préstamos del FMI y del BCE que vencerán en julio.
Grecia espera que la reunión también muestre avances sobre medidas para aliviar su carga de deuda, que alcanzará el 182.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) este año, según estimaciones de la Comisión Europea.
“Volveremos a los mercados en 2017”, dijo Tsipras en una entrevista con el periódico Realnews, parte de la cual fue publicada en el sitio web del semanario. “Podríamos salir del rescate de una vez por todas antes de que el programa expire en agosto del 2018”, agregó.
En una entrevista con otro periódico local, el viceprimer ministro Yannis Dragasakis dijo que Atenas quería un acuerdo de alivio de deuda que ayudara al país a acceder a los mercados de bonos en 2017 y que permitiera anotar superávits primarios presupuestarios sostenibles.
“El gobierno (griego) está buscando una solución que cumpla con criterios específicos, entre los cuales figura el de la viabilidad económica”, dijo Dragasakis en la entrevista con el diario Naftemporiki. “El acuerdo debería facilitar la salida de Grecia a los mercados de capital dentro del próximo año”, agregó.
Dragasakis dijo que la conclusión positiva de la revisión del programa de rescate podría llevar a que el Banco Central Europeo desbloquee fondos de entre 9 mil y 12 mil millones de euros que contribuirían a la recuperación económica del país.
Además, está previsto que el Parlamento apruebe la próxima semana un “freno automático al endeudamiento”. Este mecanismo establece la entrada en vigor automática, sin negociaciones, de recortes a las pensiones y los salarios, así como reducciones del gasto público si el presupuesto se desvía de los objetivos fijados.
El Parlamento en Atenas ya aprobó el pasado domingo recortes a las pensiones y aumentos al impuesto sobre la renta por valor de 3 mil 600 millones de euros.
Ese “acuerdo completo” del Eurogrupo sobre Grecia incluye condiciones de ahorro y reformas pero también un acuerdo para aliviar la deuda griega, un tema muy complicado.
El Fondo Monetario Internacional (FMI), que hasta ahora no se ha implicado en el tercer paquete de ayuda a Grecia, estaría exigiendo más claridad sobre el plan y proponiendo plazos más largos de la devolución de los pagos y los créditos de ayuda a partir de 2018, cuando terminaría el programa.
Una quita de deuda griega, por la que los acreedores renunciaran a parte de sus exigencias, sigue siendo sin embargo un tabú.
El tercer programa de rescate acordado el verano (boreal) pasado comprende hasta 86 mil millones de euros. La economía griega se mantiene a flote desde 2010 sólo con la ayuda internacional.





