Ciudad de México. Como resultado de años de políticas equivocadas en los que la prioridad fue la construcción acelerada de viviendas antes que revisar su calidad, actualmente el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) registra más de 250 mil casas abandonadas en el país y casi la mitad de sus derechohabientes (45 por ciento) no están satisfechos con su casa señaló el director general del organismo, David Penchyna Grub.
“Olvídense de su negocio, pensemos en la gente para que hagan buenos negocios”, dijo Penchyna a los desarrolladores de vivienda durante su participación en una reunión plenaria de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), delegación Valle de México.
Durante el acto, el presidente de Canadevi Valle de México, Isaac Memun Elías y los empresarios del ramo, Lydia Álvarez Marina y Alfredo Sefami Mizraje (directivos de Grupo Procsa y Desarrolladora Ke respectivamente), demandaron al funcionario reducir las tasas de interés de los créditos que da el Infonavit y ampliar el monto que presta, pues explicaron, tan sólo en la Ciudad de México hay más de un millón 150 mil personas con créditos aprobados pero que no encuentran casa porque el monto no les alcanza.
Ante ello, el director de Infonavit, quien asumió el cargo a principios de marzo, luego de que el Senado de la República autorizara su licencia por tiempo indeterminado como legislador, dijo que el primer mandato del Infonavit no es financiar casas sino mantener la subcuenta de vivienda de los trabajadores durante su vida útil.
“Es decir cuidar su ahorro para tener una pensión digna, cosa que por cierto estamos muy lejos de lograr, porque nuestros resultados financieros no son los mejores”, reconoció.
Dijo que en segundo término, la función del Infonavit consiste en construir herramientas financieras para que los derechohabientes puedan acceder a un crédito, por lo que invitó a los empresarios a establecer mesas de trabajo en privado en donde cada quien entienda el rol de cada quien.
Recordó que lo primordial es construir una agenda en común con los desarrolladores pero teniendo como centro la visión de los trabajadores, pues actualmente más de 50 por ciento de los derechohabientes no tiene áreas recreativas, 81 por ciento no dispone de servicios de limpia, 9 de cada 10 no cuenta con un mercado de comercio cerca y hay cientos de miles de casas en todo el país donde no se respetaron zonas y áreas protegidas.
“Estoy convencido de que todos nos dimos un balazo en el pie cuando está institución trabajó para la oferta, o sea trabajó para ustedes, porque entonces perdió rumbo y acabó por hacerle daño a ustedes”, puntualizó.
Llamó a los empresarios a no ver el tema de la vivienda como una segmentación del negocio personal de cada uno porque, dijo, el problema estructural de esta agenda y sus problemas se gestó hace muchas décadas.
“Pensemos en la gente, hagamos un discurso a partir de la agenda y no a partir de la visión de un negocio porque sino no va a jalar”, aseguró.





