Puebla, Pue. Una política para incluir a la mayoría de mexicanos al uso de los servicios financieros, diseñada a lo largo de los últimos dos años, está a punto y será anunciada en menos de una semana, anticipó este jueves Jaime González Aguadé, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), una de las instituciones en el diseño de esas acciones.
“La inclusión financiera no se entiende si no es por el avance de la equidad social”, dijo González Aguadé en la inauguración de la segunda convención nacional de la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras Populares (Amsofipo), que representa a intermediarios que captan ahorro y otorgan préstamo a sectores de bajo ingreso no atendidos por la banca comercial.
La política nacional de inclusión financiera será detallada el próximo martes por el presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, explicó aquí González Aguadé.
Incorporar a más personas al uso de servicios financieros formales es un medio para abonar al desarrollo de personas que buscan, a través del sistema financiero, proteger su patrimonio y encontrar medios de llevar adelante proyectos de desarrollo personal y patrimonial, dijo el presidente de la CNBV, el organismo regulador del sistema. Declinó ofrecer detalles sobre la política de inclusión financiera, que descansará sobre seis líneas de acción, debido a que, dijo, el anuncio será hecho por el presidente Peña el martes.
Una vez que se haga pública la política de inclusión financiera, explicó, los siguientes pasos son elaborar programas y acciones específicas para dar seguimiento de las acciones y medir el efecto que tienen en la sociedad.
En la primer jornada de la convención, Guillermo Colín, presidente de la Amsofipo, consideró que la actual condición de la economía abre una coyuntura favorable a la creación de negocios por parte de las familias de bajo y mediano ingreso, el sector de la población atendido por las sociedades financieras populares y que no cuentan ahora con servicios financieros que les permitan abrirse oportunidades.
Las entidades afiliadas a la Amsofipo tienen presencia en dos de cada tres municipios del país, en particular entre estratos de población sin acceso a la banca comercial.
Los estratos de población de menor ingreso, los atendidos por las Sofipos, son los que más expuestos están a la inflación, dado que al estar excluidos de los servicios financieros no pueden cubrirse ante una alza de precios y, por la misma razón, tampoco tienen capacidad de reacción ante un alza en las tasas de interés, explicó José Luis Negrín, director de evaluación y servicios financieros del Banco de México.
En los años recientes, se han dado avances importantes en la incorporación de más personas al uso de los servicios financieros, dijo. Sin embargo, añadió, persisten rezagos, sobre todo si se compara a México con otros países, y esa brecha abre oportunidades a intermediarios como las sociedades financieras populares, apuntó, que tienen presencia en zonas muy rezagadas en el desarrollo del país, como ocurre en la región del sur y sureste.
Las sociedades financieras populares, añadió, pueden contribuir a avanzar en el uso de medios de pago diferentes al efectivo en las comunidades donde operan. También consideró importante que estos intermediarios compartan información sobre el comportamiento de pago de los usuarios de sus créditos, dado que el desconocimiento sobre estos patrones de conducta es uno de los problemas más serios que tienen los sistemas financieros.
En el marco de la convención, la Amsofipo y MasterCard, una de las firmas procesadoras de pago más importantes del mundo, firmaron una alianza para impulsar el uso de medios de pago electrónicos en las sociedades financieras populares.
El objetivo es acercar la tecnología a las microfinancieras afiliadas a la Amsofipo, de forma que puedan ser habilitadas como emisores de tarjetas y adquirientes para la instalación de terminales punto de venta en comercios.





