Río de Janeiro. El gobierno del estado de Río de Janeiro, en “estado de calamidad”, recibió este martes un auxilio financiero federal de 2 mil 900 millones de reales (851 millones de dólares) para gastos de seguridad pública durante los Juegos Olímpicos. El crédito fue publicado en una edición extraordinaria del diario oficial.
El gobierno de Río decretó el viernes pasado el “estado de calamidad” en medio de una fuerte crisis económica, producto de la aguda caída de la recaudación y sobre todo por la recepción de menos ingresos provenientes del petróleo.
La previsión del déficit del estado de Río para 2016 es de 19 mil millones de reales (5 mil 555 millones de dólares).
El gobernador interino del estado, Francisco Dornelles, había advertido que la crisis, agravada por los gastos en los Juegos, ya dificultaba la prestación de servicios esenciales y podría “acarrear el total colapso de la seguridad pública, la salud, la educación, el transporte y la gestión ambiental”.
Maestros en huelga y hospitales cerrados por falta de insumos forman parte de la nueva cotidianidad de este estado del sudeste de Brasil.
Unos 85 mil militares y policías (dependientes del estado de Río) se desplegarán durante la cita olímpica, el doble que en Londres-2012, aunque hay dudas sobre su eficacia en una ciudad que muchas veces parece el Lejano Oeste.
Los tiroteos entre narcotraficantes y policías son frecuentes en las favelas, que en ocasiones están ubicadas a apenas unas cuadras de barrios teóricamente tranquilos, donde se congregarán atletas y turistas.
Este fin de semana, por ejemplo, una atleta paralímpica de Australia fue asaltada en Río, un mes después de que miembros del equipo olímpico de vela español fueran víctimas de un robo.





