Ciudad de México. Familiares y organizaciones de víctimas de desaparición exigieron iniciar las investigaciones de una tercera fosa clandestina en Tetelcingo, Morelos.
Explicaron que esta exigencia se debe a que hay una diferencia entre los 117 cuerpos recientemente encontrados en las dos primeras fosas ubicadas en ese lugar y los 150 que se inhumaron en marzo de 2014, según información oficial de la Policia Municipal de Cuautla.
En conferencia de prensa, donde dieron a conocer resultados preliminares de la exhumación de los 117 cuerpos de Tetelcingo, denunciaron que el gobernador Graco Ramírez incurrió en delitos de encubrimiento, negligencia y obstrucción de la justicia, por lo que el mandatario y todos los funcionarios involucrados en la comisión de estos delitos, deben ser investigados y sancionados.
Jesús Alejandro Vera, rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), instancia que coadyuva en las indagatorias, señaló que en las fosas de Tetelcingo no se cometió un “error garrafal”, como lo ha dicho el gobernador Graco Ramírez, sino que son actos criminales al inhumar personas ilegalmente y en fosas clandestinas, sin cumplir con los protocolos para la identificación humana.
Acompañado por familiares de víctimas de desaparición, el rector señaló que el Estado incurre en este tipo de prácticas sistemática de desaparición se repite también en Jojutla, sitio donde se encuentran varias fosas, según testimonios de vecinos, ex autoridades y medios de comunicación.
Por su parte, Valentina Peralta Puga, de la organización Eslabones, que el 80 por ciento de los 117 cuerpos exhumados de las fosas de Tetelcingo corresponden al periodo de gobierno de Graco Ramírez.
Hay que recordar que fue el gobierno del estado de Morelos quien depositó en esas fosas clandestinas e ilegales, pues no cumplían con la normativa de ley, decenas de cuerpos que presumiblemente no eran reclamados, aunque en muchos de ellos no tenían carpetas de investigación o ni siquiera se les había practicado la necropsia de ley.





