Jorge Torres

Cerca de 150 personas adheridas al Sindicato Independiente de Trabajadores y Trabajadoras del Gobierno del Estado (SITTGE) se manifestaron en el Congreso del local debido a la reciente ley aprobada por el Legislativo en torno a la prohibición para que policías formen o sean parte de un sindicato, lo cual, a consideración de la dirigente sindical, Francisca Reséndiz Lara, viola el artículo 123 constitucional, que se refiere al derecho de un trabajo digno. La manifestación tuvo un pequeño conato de bronca cuando los sindicalizados entraron a la fuerza al reciente legislativo, por lo cual hubo golpes y empujones.

Fue la semana pasada cuando el pleno del Congreso aprobó por mayoría de 26 votos y una abstención reformas y adiciones a la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública del Estado de San Luis Potosí, donde se establece que los integrantes de los cuerpos de seguridad pública del estado y municipios no podrán formar parte o intervenir en sindicatos o agrupaciones, esto atendiendo un falló de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en ese sentido.

El dictamen aprobado propone que las policías no sean parte de sindicatos o agrupaciones similares, puesto que, por la naturaleza de su trabajo, “no es conveniente para el Estado” que tengan derechos que les permitan realizar paros o presionar a los mandos por cuestiones de servicio, funciones, prestaciones o cualquier otra; de igual manera, se plantea que los servidores públicos de las instituciones policiales del estado y de los municipios que no sean parte de los cuerpos de seguridad pública, en razón de la confidencialidad y secrecía de sus actividades, deberán ser trabajadores de confianza.

“Los diputados aprobaron una ley en donde ellos dicen que los trabajadores de seguridad pública no se pueden afiliar, eso lleva una dedicatoria, pues como sindicato tenemos mayoría de trabajadores afiliados, la forma en que se ve es una orden por parte del gobernador y el secretario de Seguridad Pública hacia los diputados”, dijo Reséndiz Lara, quien calificó esta decisión como una “burrada”, en donde los legisladores están siendo “soberbios y locos de poder”, porque no son dioses para cambiar leyes que son de jurisdicción federal, por lo cual exigió que esta reforma sea retirada.

Cabe destacar que los manifestantes estaban tranquilos a las afueras del recinto legislativo, y en la antesala del mismo, en donde colgaron mantas con sus demandas, sin embargo personal del Congreso cerró las puertas de acceso al pleno, por lo que los diputados tuvieron que entrar por la puerta de la calle 5 de Mayo, a un costado del Congreso.

Ante la llegada de la hora de la sesión, y como no les permitan entrar por las puertas principales del Congreso, Reséndiz Lara y otros de sus compañeros acudieron a la puerta de 5 de Mayo para poder entrar al pleno, pero les cerraron el acceso y, aunque estaban tranquilos, por un momento todo salió de control, y cuando llegaron los diputados Héctor Mendizábal Pérez y Rubén Magdaleno Contreras, personal del Legislativo les abrió la puerta para que entraran, lo que fue aprovechado por los manifestantes para dar “un portazo”, lo cual provocó empujones y golpes entre los manifestantes, personal del Congreso, además de camarógrafos y fotógrafos de la prensa, incluso algunas reporteras fueron tocadas mientras había codazos y hasta golpes entre una mujer y un manifestante. Nada pasó a mayores.

Por último, los quejosos entraron al recinto, en donde permanecieron en silencio mostrando las mantas y cartulinas con sus demandas. Ante esto, y cuando subió a tribuna, el presidente de la Comisión de Seguridad, Manuel Barrera Guillén, los saludó y les prometió una reunión acabando la sesión, situación que se dio y concluyó con la promesa de realizar mesas de trabajo, que si bien no irán tendientes a eliminar esta ley, puesto que es un mandato federal, irán encaminadas a que el gobierno del estado atienda las necesidades y demandas de los policías y mejore sus condiciones laborales.

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