Ciudad de México. En una de las regiones del país donde la delincuencia y el crimen organizado se han manifestado con mayor virulencia, el presidente Enrique Peña Nieto lanzó : “el mensaje es claro: el Estado mexicano no dará un paso atrás en el prioritario objetivo de darle seguridad a las familias mexicanas”.
El mandatario vino a esta región de la frontera coahuilense para inaugurar las instalaciones del 12o Regimiento de Caballería Motorizada, construidas “para coadyuvar a reducir los altos índices de violencia en el Estado”, de acuerdo con información preliminar de la Presidencia.
En los discursos, sin embargo, tanto el presidente Peña como el gobernador Rubén Moreira destacaron la coordinación entre las fuerzas armadas y las instituciones locales de seguridad para lograr la reducción, en los primeros cinco meses de este año, de algunos índices de delitos.
Así, dijo Peña Nieto, en ese lapso los homicidios dolosos y robos a casas-habitación se han reducido 60 por ciento, y los robos en carretera, 92 por ciento, respecto a 2012.
A su vez, el gobernador Moreira dijo que Torreón pasó de ser la quinta ciudad más peligrosa del mundo a la número 11 entre las más seguras del país. “Para alejar a las fuerzas del mal, acudí a las fuerzas armadas, pedí su ayuda y encontré su generosa respuesta”, aseguró el mandatario local.
Peña Nieto a su vez, cerró su mensaje evocando lo ocurrido apenas en marzo cuando un grupo de civiles ayudaron a los soldados en la difícil maniobra de arriar la bandera nacional en el Zócalo capitalino, debido a los fuertes vientos.
“Además de emotiva, esta simbólica imagen de solidaridad y respeto por nuestra Bandera Nacional nos recuerda que la patria es de todos y que todos tenemos una responsabilidad que cumplir con ella”, destacó el jefe del Ejecutivo.





