Por Susana González G.
Ciudad de México. Ninguna de las líneas de autobuses de transporte rápido (BRT, por sus siglas en inglés) que existen en el país, como el Metrobús de la Ciudad se México, garantiza al cien por ciento la accesibilidad para las personas con discapacidad o que tienen algún problema de movilidad como los ancianos y mujeres embarazadas, revela un diagnóstico de la organización. El Poder del Consumidor (EPC) .
Incluso resultaron reprobadas 10 de 16 líneas de BRT que operan en nueve ciudades del país y dan servicio a más de 3 millones se usuarios y que cuentan con 747 accesos en 573 estaciones pues carecen o presentan dificultades para el abordaje a nivel de plataforma, accesos peatonales seguros y atractivos, buena información a los pasajeros, estaciones seguras y protegidas, capacidad de atención a usuarios en horas pico y una fácil conexión en el entorno urbano y con otros medios de transporte.
La investigación de EPC es la primera en su tipo que se realiza no sólo en México sino a nivel internacional sobre este tipo de transporte que se ha adoptado en América Latina y cuyos beneficios quintuplican los que aporta la construcción de una línea de metro, en cuanto a cobertura de pasajeros, inversión y menor impacto urbano.
De 21 indicadores que se analizaron, agrupados en cinco aspectos generales sobre accesibilidad en el andén, en la estación y los autobuses, operación y transferencia modal sólo cuatro de las 16 líneas analizadas aprobaron la evaluación de EPC: las líneas 5, 3, 2 y 1 del Metrobús de la Ciudad de México, que obtuvieron porcentajes de accesibilidad de 83.3, 73.9, 73.7 y 61 por ciento, respectivamente, así como Ecovía de Monterrey con 78.9 por ciento, explicó Víctor Alvarado, investigador en movilidad de la organización.
Ninguno de los autobuses de las 16 líneas de BRT se alinean o estacionan a distancias menores a los 10 centímetros respecto de la plataforma lo que expone a los usuarios a un accidente al momento de realizar el ascenso o descenso de la unidad, la mayoría carece de semáforos peatonales auditivos y de rutas podotáctiles para personas con discapacidad visual, destacó Alvarado al dar a conocer el diagnóstico de EPC en una conferencia conjunta con Joaquín Alva, director general de atención a las personas con discapacidad de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Janett Jiménez, consultora en accesibilidad y Pedro Waldo, coordinador de la comisión de accesibilidad de la Asociación Mexicana por el Trato Humano, Social, Material y Cultural de los Invidentes y Débiles Visuales (Asocive).
En el otro extremo, la línea BRT peor calificada fue Vivebús de Ciudad Juárez, con un nivel de accesibilidad de tan sólo 41.3 por ciento, y una obra que todavía no se ha concluido.
Las otras líneas reprobadas en accesibilidad por EPC fueron Vivebús de la ciudad de Chihuahua, Ruta 1 y 2 de Puebla, línea 4 del Metrobús de la Ciudad de México, Optibús de León, Tuzobús de Pachuca, Macrobús de Guadalajara, así como las líneas 1, 2 y 3 de Mexibús del Estado de México.





