Arturo Cruz Bárcenas

Ciudad de México. “Murió Juan Gabriel, pero su música va a seguir por muchos años… creo que pasarán 200 ó 300 años y él va a ser recordado como uno de los grandes que ha tenido México”, expresó en entrevista Arturo Ortiz Arias, líder de la Internacional Sonora Santanera, minutos antes de subir al escenario instalado frente al Palacio de Bellas Artes para participar este martes en el tributo oficial y popular al llamado Divo de Juárez.

No hay resaca tras la desvelada. A la una de la madrugada del apenas iniciado martes, miles de personas caminaban lentamente en la fila que las llevaría ante el nicho donde se colocó la urna con las cenizas del ídolo. Escenas de llanto incontenible se dieron y se dan y se contagian. O salen con un nudo en la garganta. Hay quien sólo se entristece.

En el escenario, a las dos de la tarde, la Internacional Sonora Santanera rendía su adiós a Juanga, con la interpretación de Amor eterno y Querida, entre otras dolorosas del hijo predilecto de Juárez.

Arturo Ortiz: Juan dejó una obra que está en los corazones de los mexicanos que lo han seguido y han respetado. Los intérpretes lo hemos tocado y cantado. Es un honor haber tenido un compositor de esta talla en nuestro país.

“La gente no ha dejado de pasar frente a sus restos, ante sus cenizas, lo cual significa la fidelidad que el pueblo le tiene a sus artistas, a sus ídolos. Recuerdo cuando murió el señor Pedro Infante, del que estuve en su sepelio. Era yo un niño y ahí estuve, en un mar de gente. El público se ve reflejado en sus artistas. Ellos quisirean ser lo que los artistas son. De Pedro Infante se siguen viendo sus películas y de Juan Gabriel se cantarán sus creaciones por muchos años. El pueblo ama y respeta a sus ídolos. No se puede comparar, pero Infante y Juan Gabriel… si Pedro se hubiera muerto en estos días sería algo tan multitudinario como lo de Juan Gabriel. Los dos fueron grandes en sus épocas. Los dos fueron artistas fuera de serie. Lo bonito y lamentables es que después de su muerte se inmortalizan. Se quedan para la historia. Siempre van a ser queridos.”

Ortiz agregó que Juan Gabriel era un artista ciento por ciento popular. “Le supo llegar a la gente y cuando salía al escenario entregaba todo. Esto era lo que le gustaba a la gente, porque eran conciertos de cuatro, cinco horas. Seguía cantando y complaciendo.”

Con la Santanera la música fue para el pueblo, del pueblo y para el pueblo. Vox populi, vox dei.

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