Ciudad de México. Pilotos, técnicos y dirigentes de la Fórmula 1 se instalaron en el autódromo Hermanos Rodríguez entusiasmados por volver a México, incluido Nico Rosberg, quien se dijo enfocado en volver a ganar la carrera, lo que le podría significar el campeonato, aunque afirmó que no está obsesionado.
Los pilotos de Red Bull, el joven holandés Max Verstappen y Daniel Ricciardo llegaron al Paddock con los rostros pintados de calaveras, gustos por la tradición mexicana del Día de Muertos.
Sergio Pérez avizora que este Gran Premio será mejor que el anterior, mientras que Esteban Gutiérrez ya se dio un plazo de dos semanas para que se resuelva su futuro, mientras que Williams, escudería posible para el regiomontano, dijo que anunciará hasta la semana próxima al segundo piloto y compañero del finlandés Valteri Bottas. (ADR).





