Ciudad de México. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), el organismo cúpula del sector privado, llamó al Congreso de la Unión a ratificar el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (ATP) porque traerá beneficios para México y es un mecanismo que se antepone al proteccionismo comercial de muchos países.
“Nuestro llamado a nuestro congreso, en particular a la Cámara de Senadores, para que hagan los procesos y autoricen y ratifiquen las firmas del Tratado Transpacífico que ha hecho el gobierno mexicano con los países”, dijo este lunes el presidente del CCE, Juan Pablo Castañón. “Se trata de la carta más fuerte que hemos tenido en muchos años, y también hacia delante, como se perfila el futuro cercano, en materia de comercio internacional”, agregó.
Castañón consideró que el ATP es la vía idónea para modernizar y profundizar la política económica comercial internacional y representa el acceso preferencial a algunas de las economías de mayor crecimiento por parte de Estados Unidos, Canadá y México.
“Hoy existe consenso en la visión de que en el mediano y largo plazo, el espacio de mayor dinamismo económico en el mundo es la zona Asia Pacífico”, dijo.
El empresario sostuvo que el ATP supone abrir “las puertas a un flujo ingente de inversiones”, como las Zonas Económicas Especiales. Ejemplificó que el sector privado espera la canalización creciente de inversiones directas por la vía de compañías de países del ATP y asiáticas que complementen su producción y proveeduría, e implica oportunidades concretas, listas para aprovecharse por parte de los mexicanos, para al menos 19 sectores económicos claves de México, a través de 191 fracciones arancelarias: productos agroindustriales, vehículos y autopartes, químicos y farmacéuticos, acero y manufacturas, equipo eléctrico y electrónico.
Castañón indicó que sea cual sea el resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el ATP significará beneficios para ese país y México. “Hay que seguir con firmeza por la ruta de los encadenamientos de valor ganar-ganar regionales y globales. Le conviene al mundo, le conviene a México por supuesto, y a Estados Unidos en particular”.
Explicó que “la retórica contra el libre comercio” que se ha manejado en las campañas electorales podría generar una recesión en Estados Unidos, y con ello “arrastrar a la de las economías más ligadas a sus ciclos, en especial la mexicana”.
En el caso de imponerse niveles arancelarios como los que se llegaron a mencionar durante las campañas, del 45 por ciento a China y 35 a México, “podría ser la pérdida de más de 5 millones de empleos estadunidenses, de acuerdo con estudios como el del Instituto Peterson, de Washington”.
Castañón dijo que en un escenario de “guerra comercial” es factible que en estados como California, Michigan y Massachusetts se perdería casi el 5 por ciento de los puestos de trabajo en el sector privado.
“Eso no beneficia a nadie. Desde luego, estos escenarios son remotos, porque afortunadamente existe una gran distancia entre lo que se dice a nivel electoral y lo que se hace ya en la realidad, además de que los mecanismos de la democracia, la división de poderes y las reglas internacionales de comercio son un baluarte robusto contra medidas que puedan ser tan perjudiciales para todos”.
Por ello, Castañón apuntó que el ATP toma la bandera de una globalización incluyente que supone beneficios para todos. “Es momento de actuar en consecuencia, por eso nuestro llamado a nuestro congreso, en particular a la Cámara de Senadores para que hagan los procesos y autoricen y ratifiquen las firmas del Tratado Transpacífico que ha hecho el gobierno mexicano con los países”, subrayó el dirigente del CCE.





