Ciudad de México. El ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y presidente del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), Luis María Aguilar Morales, encabezó el primer encuentro de capacitación en buenas prácticas judiciales, con el fin de construir un nuevo modelo del juez mexicano para la democracia, que genere un acceso real a la justicia a poblaciones en condición de vulnerabilidad.
Ante más de un mil 300 jueces y magistrados federales de todo el país, Aguilar Morales, acompañado de ministros y consejeros de la Judicatura Federal, dijo que su legitimidad es el basamento de nuestra actuación y realmente de nuestra existencia como juzgadores.
Aguilar Morales exhortó a los encargados de impartir justicia a edificar esta legitimidad todos los días y de frente a la sociedad, considerándose habitantes de una “casa de cristal”, a fin de ser sujetos del escrutinio social en su vida pública y en la privada también.
Este Primer Encuentro Nacional de Magistrados y Jueces Federales: “Buenas Prácticas para la Impartición de Justicia”, tiene la finalidad de preparar a los juzgadores federales mexicanos en materias como Diagnóstico sobre áreas de oportunidad para un acceso expedito a la justicia; Modelos de juez y derecho de acceso a la justicia: eficacia y eficiencia en la función de juzgar; Buenas prácticas administrativas como garantía para el acceso a la justicia, y Buenas prácticas para el acceso a la justicia federal, informó el Consejo de la Judicatura Federal.
A lo largo de cuatro días, los juzgadores analizarán la utilización de un lenguaje judicial accesible a la sociedad en sus sentencias y se presentarán casos de éxito sobre el acceso a la justicia de grupos en condiciones de vulnerabilidad.
El presidente del CJF expuso que la prontitud en la impartición de justicia federal, especialmente la que busca la protección de los derechos humanos, como es el juicio de amparo, es un asunto de la mayor trascendencia e importancia para alcanzar la efectiva acción del Estado.
“Ello, porque una justicia lenta, a pesar de ser muy exacta en su técnica, no logra satisfacer las necesidades y derechos de la gente de nuestro país, aumentando la frustración y resentimiento de quienes requieren soluciones; no retórica judicial y, por tanto, no alcanza los objetivos esperados por la población”, dijo.





