Entre ellas, se encuentran la creación de un consejo de pueblos originarios, que respete las formas de autogobierno de los colectivos indígenas de la ciudad y sirva para recoger las propuestas.
Dicha entidad funcionaría de manera independiente con respecto a las alcaldías de la capital, pero con una actividad permanente de coadyuvancia con las autoridades centrales de la ciudad.
Frente a la antigua sede del Senado de la República, los colectivos presentes llamaron también a crear un Parlamento Metropolitano de la Ciudad de México, organismo que se encargaría de diseñar políticas públicas para la urbe.
Por último, propusieron dar inicio a una Agencia de Seguridad Vial, cuyo trabajo sería mejorar las condiciones del transporte público en la capital y el Estado de México.
El senador perredista Alejandro Encinas, presidente de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, afirmó que los trabajos de este órgano legislativo se realizarán con un presupuesto de entre 15 y 16 millones de pesos y aseguró que la Carta Magna capitalina estará lista sin retrasos en enero del año próximo.





